miércoles, 18 de julio de 2018

El diario de campo



Huenupil Sebastián 
Profesor Patrocinante: Saúl Miranda Ramos

El diario de campo es un instrumento que asemeja un cuaderno de navegación el cual es definido por una estructura, un registro descriptivo de lo observado y un análisis de lo registrado. La estructura se divide en seis fases las que se complementan y dan forma al diario. El registro de datos es una anotación completa, ordenada y detallada que favorecerá a una revisión posterior. El análisis del diario de campo es un proceso introspectivo que facilita la observación de lo realizado en conjunto con el desarrollo de un sentido crítico.

                La estructura del diario de campo permite dirigir el proceso de investigación. El primer paso es anotar el <<cuando>> de la actividad. Es acá donde se especifica la hora, el día, mes y año de la reunión. Su desarrollo entrega una delimitación temporal a lo escrito. Luego se explicita el <<qué>>, <<con quién/es>> y <<para qué>>. Esto forma parte de una planificación de la labor a realizar; permite clarificar la finalidad de lo que se hará. También se debe hacer un registro de resultados o hallazgos importantes en el que se exponen los datos de forma rigurosa en las diversas actividades realizadas. Se debe generar una adecuada selección de información de los datos más trascendentes. Luego se efectúa una observación o interpretación de los hallazgos, esto se enfoca en anotar la percepción sobre los asuntos ligados a las actividades realizadas. Es una forma de evaluar lo latente para reorientar las nuevas actividades que estarán dotadas de información analítica sobre los fenómenos, problemas, necesidades y situaciones. La estructura del diario de campo continúa con el registro del impacto de la experiencia la cual posibilita al profesional establecer su propio sentir respecto al impacto de lo vivido en relación a sus valores, status, roles, actividades y comportamientos propios. Es una anotación de carácter personal que permite analizar su actuación profesional donde se desglosa tanto lo positivo como lo negativo en relación a lo motivacional y lo ideológico. El diario de campo finaliza con la anotación de las actividades no realizadas que consiste en describir las tareas que no se llevaron a cabo explicitando la razón. Es necesario aclarar que esta estructura no es rígida y puede variar en relación al posicionamiento de las fases de la estructura.

El diario de campo es donde el/la investigador/a registra lo observado de forma descriptiva, completa y ordenada. En el diario de campo se anotan las observaciones de forma completa, ordenada y detallada. El registro descriptivo se realiza de forma completa en el cual se ahonda y detallan los sucesos. Esto entrega un orden al proceso de recogida de datos e intervención para así disponer de datos durante una evaluación posterior. A diferencia del cuaderno de notas, el diario de campo tiene un espectro de uso más amplio, ordenado y organizado metódicamente en relación a la información que se quiere obtener de los reportes. Se caracteriza por ser una narración minuciosa y periódica de las experiencias vividas y los hechos observados. Esto quiere decir que el reporte de actividades debe tener un carácter planificado, organizando donde la intervención procurando detectar la presencia de variables que puedan ser poco observables. Por tanto, la labor del profesional es describir las situaciones analizando la relación que existe con el contexto, los objetos y las personas involucradas.

El diario de campo es un instrumento que ayuda a la obtención de información que permite el análisis sobre la práctica y el desarrollo del sentido crítico. Desde esta perspectiva es posible desarrollar un proceso de introspección que facilita la exploración de lo ejecutado. Durante el análisis se reflejan las acciones realizadas o no realizadas por el/la alumno/a en las diversas situaciones a las que se vio expuesto/a. Es necesario argumentar desde cierta teoría incorporando esto a la experiencia vivida para poder interpretar y comprender lo que sucede. A su vez el analizar el diario de campo permite desarrollar un sentido crítico del investigador, esto crea mecanismo que favorece una exploración profunda de las situaciones y posturas de los/as profesionales como de los/as participantes. El sentido crítico se refiere al perfil ocupacional del profesional, su actuación y el cuidado para con sus pares y las personas que forman parte del espacio. En definitiva el análisis del diario de campo permite desglosar las prácticas personales y del entorno para determinar las implicaciones de lo hecho, sus razones y las posibles reacciones.

El diario de campo es una herramienta de investigación que posee una estructura que está compuesta por seis fases las que le imprime orden y facilitan el desarrollo de un registro de lo observado y vivenciado en terreno.

               
Referencias:

Cerda,H. (1991). Los elementos de la investigación. Medios, Instrumentos, Técnicas y Métodos en la Recolección de Datos e Información. Caracas, Universidad Nacional Abierta.

Días, J. (1997). El diario como Instrumento de Investigación de los procesos de enseñanza-aprendizaje de lenguas extranjeras.

Valverde, L. (s/f). Diario de Campo. Revista de trabajo social. Recuperado de: http://www.binasss.sa.cr/revistas/ts/v18n391993/art1.pdf

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