miércoles, 20 de junio de 2018

Investigación Acción Participativa como instancia democrática, transformadora y emancipadora.


por: Huenupil Sebastián

Prof. Guía: Saúl Miranda Ramos
Universidad Católica de Temuco


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La IAP está compuesta por tres consignas fundamentales: la investigación, la acción y la participación. Cada una forma parte de un proceso que define a la IAP por tener un carácter dialógico que combina una razón instrumental con la razón de lo cotidiano, el corazón y las experiencias de las personas pertenecientes a un espacio determinado. Se promueve la adquisición de un conocimiento (desde abajo) que se utiliza para la puesta en marcha de los intereses de las y los oprimidos a fin que en el espacio comunitario se impulsen medidas autogestoras, de apropiación de sus conocimientos y capacidades tendientes al control operativo, lógico y crítico del espacio común al que pertenecen. La IAP promueve la adquisición de un conocimiento crítico a través de las diversas etapas que la componen que son de carácter democrático, transformador y emancipador.

Se entiende la IAP como un proceso dialógico. Es un proceso ya que este tipo de investigación está delimitada por etapas que, de igual forma, la definen como método; es dialógico por que invita al análisis a toda persona que forme parte de un espacio determinado, independiente de su grado de educación y posición social. De igual forma en la IAP se valorizan todos los puntos de vista como contribuciones al proceso.

El desarrollo investigativo de acción y de participación, como método, está dividido en cuatro etapas: Etapa 1. Definición de las temáticas y objetivos; Etapa 2. Determinación de líneas de acción; Etapa 3. Puesta a práctica del plan de acción; Etapa 4. Evaluación, síntesis y determinación de un nuevo ciclo. Es necesario aclarar que estas fases no son estáticas, esto significa que pueden variar en número y pueden re-vivenciarse durante el proceso investigativo. La primera etapa es posible gracias a un periodo de diagnóstico, el cual se define como el procedimiento por el cual se categorizan y se definen las preocupaciones y síntomas de los y las pobladoras de un espacio determinado. Este se desarrolla de forma participativa, es decir, cada actor social forma parte de la determinación, elaboración y utilización de las herramientas que sea necesario emplear; para ello se concertan espacios de apertura a los diversos puntos de vista que existan en el entorno. Se hace necesario por lo tanto definir ciertos lugares y horarios de encuentro para la discusión y preparación de lo anteriormente mencionado. Durante la etapa dos se deben materializar nuevos encuentros con las personas comprometidas para delimitar las acciones, las cuales se establecerán en el grupo según consenso. La decisión respecto a las acciones a realizar depende de la situación o problema que la comunidad precise resolver. En la etapa 3 se ejecuta el plan de acción previamente establecido; se comienza entonces con el trabajo que permitirá avanzar en las mejoras o cambios que sean necesarios. Durante la última etapa se realiza la reflexión sobre lo realizado, se elevan los informes y las conclusiones respectivas. La etapa de reflexión posee la particularidad de estar presente durante todo el proceso ya que permite estructurar informes respecto a las diversas etapas, manteniendo así a los sujetos investigadores (en este caso la comunidad en conjunto con los/as facilitadores/as) en constante atención sobre las decisiones y las acciones que se fueron ejecutando. Esta reflexión puede llevar a la determinación de nuevas necesidades o de nuevas praxis que faciliten un nuevo trabajo, caracterizando a esta modalidad de investigación como cíclica, que aumenta el poder y control de los/as sujetos en su espacio común.

La IAP es de carácter emancipador y democrático ya que considera a los y las participantes como sujetos, no objetos, donde la interacción sólo es posible por un proceso de conocimiento intersubjetivo. Se reconoce a los/as miembros del entorno como poseedores/as de saberes valiosos, como protagonistas tanto del aprendizaje como de las decisiones y con capacidades de fomentar cambios. Cada actor social se apropia de los discursos e ideas para participar en la toma de decisiones sobre las acciones por programar, realizar y/o reorientar a lo largo de la experiencia. Esto facilita un proceso de desalienación de las prácticas hegemónicas desde el cual adquieren un papel crítico que encausa la liberación de los/las individuos del estado de opresión. Se promueve entonces la problematización de lo cotidiano desde <<abajo>>. Es así como las preguntas de investigación son formuladas por las y los actores sociales. Ellos analizan y buscan las soluciones desde prácticas comprensivas, solidarias y democráticas muchas veces invisibilizadas por las desconfianzas generadas por el sometimiento del opresor. Por lo tanto la identificación de las necesidades sentidas por parte de la comunidad permite una conceptualización más auténtica de la realidad en base a términos que son comunes para los miembros dentro de un espacio determinado fomentando la participación en la búsqueda de soluciones democratizando el espacio y permitiendo avanzar en un proceso emancipatorio de las y los sujetos participantes.

El trabajar con las personas desde el reconocimiento de las subjetividades colectivas que existen dentro del espacio permite la apertura a diálogos transformadores y emancipadores. La subjetividad colectiva es lo que se define por la historicidad que existe en un espacio común, contiene alegrías y tristezas, confianzas y miedos. El facilitar este tipo de espacio de diálogo, mientras se visibilizan las capacidades y fortalezas (individuales y grupales), permite el desamarre de las ataduras que los y las mantienen oprimidos/as y en estado de alienación. En definitiva, para encausar el cambio o transformación hacia la des-alienación se hace necesaria la re-significación de las capacidades de las/os participantes en conjunto con la definición del rol que cumplirán en proyecto a realizar. En este sentido una de las labores del facilitador es la de potenciar la <<libre expresión>> planteando preguntas que favorezcan la reflexión crítica que poseen las y los actores sociales. Debido a la utilización de estas preguntas (a través de la mayéutica) se fomentan relaciones simétricas y democráticas, donde el/la otro/a es un otro/a yo, quebrando las relaciones tradicionales de dependencia, dominación y explotación.


Desde la IAP se entiende que el conocimiento para la transformación social no radica en la formación liberadora o emancipadora de la conciencia, sino en la práctica de esta conciencia. Todo proceso reflexivo genera conciencia en el sujeto, más aún si los proceso están enraizados en diálogos que desembocan en acciones colectivas. Conocimiento y acción se entretejen dentro de la realidad cotidiana para conformar propuestas viables que deben ser dirigidas por el facilitador desde, por ejemplo, el diálogo socrático –problematizar y consultar ¿por qué?; ¿para qué?; ¿para quienes?; etc.- para comprender antecedentes, causas, probabilidades, intereses y propósitos. Estas formas de dialogar permiten a los participantes poner en práctica sus capacidades de descubrir el mundo con una óptica crítica, que potencie y posibilite el desarrollo de habilidades de análisis que puedan ser aplicadas posteriormente en diversas situaciones.

La IAP es por tanto un proceso que abre el diálogo, donde los actores sociales son agentes activos y participativos en instancias democráticas en las que se fomenta un pensamiento crítico al momento de abordar las problemáticas y necesidades del entorno. Esto impulsa la emancipación de los sujetos de las ataduras mentales y materiales que los mantienen sumergidos en prácticas tendientes a la pasividad y la espera de la gestión externa. Es así que la transformación de la realidad social es lograda por el incremento de poder posible gracias a procesos democráticos de participación en base al diálogo. Esto devuelve la relevancia social perdida por la/el sujeto y las personas que la/lo rodean, siendo un cambio objetivo en relación a las formas de poder y dominación de los participantes. Por lo tanto son ellos quienes finalmente abren la ventana a la creación de nuevas oportunidades y recursos importantes en su cotidianidad, emancipándose nuevamente ya no sólo mental si no que, en cierta medida, materialmente.


Finalmente, la IAP es una herramienta social que permite nuevas formas de diálogo de carácter democrático en relación a los procesos de identificación de problemáticas y las acciones a realizar. Gracias a esta modalidad de investigación es que las y los miembros de los diversos espacios comunes pueden adquirir un rol activo al momento de enfrentar las dificultades del entorno, teniendo conocimiento de sus capacidades y fortalezas tanto individuales como grupales. La apertura de espacios democráticos, solidarios y comprensivos facilita que las personas transformen los modos de problematizar y accionar desde la aceptación del otro/a como un sujeto de conocimientos e historicidades valiosas que deben ser respetadas. Este carácter transformador se observa de igual manera al momento de re-conceptualizar el significado del investigador-investigado, educador-educando, priorizando la producción de conocimiento desde diálogos comunes participativos que son co-constructores de la realidad. Estas prácticas permiten el desarrollo de una visión crítica de las personas respecto a su realidad, transformándolas en sujetos activos/as, empoderadas/os permitiendo avanzar hacia su emancipación de las diversas instituciones y sujetos de poder.

Referencias

Balcazar, F. (2003). Investigación Acción Participativa: Aspectos conceptuales y dificultades de implementación. Fundamentos en Humanidades, (5)7-8, pp.59-77. Recuperado de: http://www.redalyc.org/pdf/184/18400804.pdf

Marti, J. (s/f). La Investigación Acción Participativa. Estructuras y fases. Red Cimas. Recuperado de: http://www.redcimas.org/wordpress/wp-content/uploads/2012/08/m_JMarti_IAPFASES.pdf

Mercedes, A. (2011). Investigación Acción Participativa: una metodología integradora del conocimiento y la acción. Voces y silencios: Revistas Latinoamericana de Educación, (3)1, pp.102-115.


El arma del pueblo: La Investigación Acción Participativa

Nicol Gaete Muñoz
ngaete2014@alu.uct.cl
Profesor Guía: Saúl Miranda Ramos
Universidad Católica de Temuco

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Se trata de un método de investigación cualitativa, en donde lo esencial dentro del proceso, consiste en la participación completa de la comunidad involucrada en el trabajo a realizar. Aquí el investigador se hace parte del proceso en sí mismo, en donde el rol de mediador es una de las herramientas fundamentales para la construcción del fortalecimiento de la personalidad comunitaria. Cabe destacar que su principal meta es generar comunidades autónomas, pues esta metodología llegaría a contribuir en las luchas sociales, para empoderar a las bases y buscar equiparar la balanza social. Se busca cambiar las realidades sociales de los sujetos vulnerados.

Existen dos corrientes en la IAP, por una parte nos encontramos con la “Española” cuyo mayor exponente es Tomás Villasante, aquí el investigador trabaja inserto en la comunidad, en sus prácticas y reflexiones, se asumen las dimensiones subjetivas y objetivas de toda práctica; Las redes de las comunidades son el núcleo de su futuro trabajo autónomo. La otra parte se manifiesta desde la corriente “Latinoamericana”  donde se encuentra como principal exponente el sociólogo Orlando Fals Borda, por lo cual existe una fuerte influencia que se arrastra desde la sociología militante, una sociología del pueblo para el pueblo, una ciencia al favor de la clase popular, la nueva herramienta que permitiría a los sujetos liberarse de las distintas formas de opresión social, donde finalmente se une el saber académico con el popular que posee la comunidad.

Se diferencia de la metodología cuantitativa, ya que se individualizan los sujetos, se le entregan características específicas, y se les conoce en su realizar holística, lo que además permite al investigador/a enriquecer sus experiencias, poniendo a disposición su conocimiento. La IAP es la bandera de lucha de aquellos que buscan la equidad de condiciones, grupos de profesionales que contribuyen a las comunidades con la ayuda de la ciencia, siendo la reflexión y empoderamiento de este conjunto de sujetos, el camino a la autonomía y la del progreso a partir de sí mismos. Esto se ocasiona ya que dichos profesionales provienen de entornos que se encuentran o encontraron en riesgo de exclusión social, económica o cultural, por lo que se genera un sentido de pertenencia en la comunidad. Mientras se facilitan los procesos, también se actúa como parte de la comunidad, ofreciendo parte de los saberes académicos y experiencias individuales.

Finalmente es relevante reflexionar sobre el contexto en el cual nace esta metodología, su desarrollo y actual funcionamiento. No es una exageración hablar entonces de la humanización acerca del método científico, buscando llevar devuelta los saberes obtenidos y producidos por la comunidad, al ámbito académico, permitiendo de esta forma mostrar, sensibilizar y concientizar a la comunidad académica de los procesos y problemáticas que está viviendo esa comunidad en ese entorno específico y además mostrar la experiencia a otras comunidades que comienzan procesos de la misma línea, como ejemplos de las posibilidades que entrega trabajar mancomunadamente bajo el alero de esta metodología. No tan solo se contribuye al mejoramiento de una comunidad en general y de las personas que la componen sino también el investigador, al implicarse tan directamente en este proceso, se ve transformado y enriquecido tanto en experiencia profesional como personal. En síntesis la IAP es el arma del pueblo por que independientemente si eres parte del equipo investigador o de la comunidad el proceso vivenciado contribuye a una transformación personal y social.

Referencias

Guadamuz, E. (1991). La investigación-acción participativa: sus bases conceptuales y metodológicas. Revista ABRA. 11(15-16), pp. 9-46.

Musitu, G.; Herrero, J.; Cantera, L.; Montenegro, M. (2004). Introducción a la Psicología Comunitaria. Barcelona: Editorial UOC. Capítulo V: La investigación acción-participativa.

Urdapilleta, J. y Limón, F. (2018). Hacia una experiencia profunda dentro de la Investigación Acción Participativa. Rev. Colom.Soc., 41(1), pp. 111-131.



Crítica al ejercicio profesional actual de la Psicología Comunitaria Gubernamental; hacia una nueva Psicología Comunitaria Organizacional.


Por: Ariadna  Belén Molina Rivera. Estudiante 
Profesor Patrocinante:  Ps. Mg. Saúl Miranda Ramos
Universidad Católica de Temuco

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     En la actualidad, las Políticas Públicas Nacionales consideran a los psicólogos/as comunitarios/as para realizar proyectos ejecutables a través de programas que reflejen el cumplimiento de las demandas manifestadas por la sociedad civil. Es por esto, relevante replantear el ejercicio de la Psicología Comunitaria Gubernamental y su definición de comunidad, desde una visión crítica, para poder implementar una nueva Psicología Comunitaria Organizacional. Aquella, pretende flexibilizar la praxis de los psicólogos y psicólogas comunitarios/as a fin de fortalecer su acción en dicho campo, la disciplina en sí y el área en cuestión. Lo anterior, despliega la oportunidad de potenciar a su vez, los programas con que ejecutarán los proyectos, considerando a todos los involucrados en su contexto y no sólo a la comunidad índice que pretende beneficiar.

     Hoy en día, la sociedad chilena se encuentra en constantes crisis paradigmáticas debido a las necesidades históricas de sus participantes. Lo que se ha manifestado de manera creciente, dado el modelo socioeconómico neoliberal producto de la globalización; que incrementa el sentir e impide una adaptación a los cambios constantes. Esto, repercute psicológicamente en los involucrados e incide a demandar prácticas que cercioren cambios pertinentes lo más rápido posible. Si no hay respuesta, las manifestaciones incrementarán gradualmente, generando una amenaza al orden social.

     Por ende, el Gobierno Chileno, debe implementar o modificar las PP a fin de reflejar la resolución de problemáticas que influyen en la calidad de vida de sus ciudadanos y ciudadanas. Desde éstas PP, se ramifican la necesidad de formular proyectos que involucren acciones orientadas a ejecutar programas que cumplan con lo manifiesto. Muchos de estos proyectos tienen como participantes a psicólogos/as comunitarios/as en el diseño para su implementación; lo que podría considerarse como un punto a favor, dado que amplía el campo de la Psicología Comunitaria (PC) y fomenta el desarrollo social.

      Sin embargo, en el ejercicio actual de Psicología Comunitaria, se ha ido limitando el término de comunidad como foco de acción. El concepto se torna ambiguo, gracias a la variación de significados que se le atribuye, más aún cuando se trabaja con ésta desde el gobierno. Aquel, solicita que el trabajo de los psicólogos/os comunitarios/as en el presente contexto, se realice a fin de justificar la ayuda externa de la muestra seleccionada; marginando a sus participantes como la “comunidad vulnerable con quien se empleará la solución” a fin de potenciar sus dinámicas habituales, y así, por su cuenta, puedan solventarse a través del tiempo sin necesidad de volver a manifestarse.

     En base a lo anterior, es necesario preguntarse ¿Estamos trabajando con toda la comunidad involucrada en el presente contexto? ¿Cómo podríamos potenciar nuestro proyecto, a través de los programas que lo ejecutarán?

      Las respuestas a las preguntas anteriores radican en la necesidad de replantearse una nueva Psicología Comunitaria, una Psicología Comunitaria Organizacional. Esta permite cumplir el objetivo de los lineamientos de las PP, las cuales son el cuerpo de los proyectos que se dirigen a empoderar a las comunidades beneficiadas. Para esto, se debe fortalecer al equipo que conformará el programa ejecutor del proyecto, a quién se debe estimar como una comunidad importante del contexto en cuestión. Comunidad que, sin ella no sería posible realizar un trabajo orientado al desarrollo social de grupos en específico.    

     Desde la visión de la Psicología Organizacional se podrá analizar cómo, desde su estructura, funcionamiento y subsistemas pertinentes, el trabajo se despliega desde diversas disciplinas y profesiones inmersas. Lo anterior, cohesionando el autoanálisis sistemático a partir diseños metodológicos de la PC, considerando la participación activa del equipo, evidenciando la pertinencia de una Psicología Comunitaria de las Organizaciones.

     Este nuevo enfoque, permitiría solventar el desarrollo profesional de implicados en equipos y programas comunitarios; a la vez de asegurar con mayor fuerza el desarrollo social de la comunidad implicada. Ya no bastaría sólo con redactar los documentos de los proyectos y cómo se lleva a cabo la ejecución de programas que digan dirigirse al cambio social, sino que, también se considerará un refuerzo consistente y continuo de tal ejercicio establecido desde un análisis que realizará la misma organización para fortalecer sus prácticas constantemente y valorar su continuidad en el sistema actual. Lo que define la evaluación de un impacto directo en el fortalecimiento del compromiso político del Gobierno Nacional desde una Psicología Comunitaria Organizacional.

     Por lo tanto, vuelvo a invitar al lector o la lectora, la necesidad de estar constantemente criticando la praxis que ejercen los psicólogos comunitarios en la ejecución de proyectos y programas, a fin de ampliar el campo de acción de la Psicología Comunitaria a una Psicología Comunitaria Organizacional que trabaje de manera holística y ecléctica la base teórica ambas vertientes. Fomentando de manera ética, eficiente y eficaz el desarrollo de nuestras sociedades civiles, en donde se enmarcan los profesionales implicados en el desarrollo, como a las comunidades beneficiadas.

Referencias

Rozas, Germán (2015). Hacia una Psicología Social Comunitaria del Sur. Revista de Psicología, Conocimiento y Sociedad, vol. 5 (2), pp. 278-306. Recuperado de http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=475847271012 

Reyes, M; Olivares, B; Berroeta, H & Winkler, M (2015). Del discurso a las prácticas: Políticas sociales y psicología comunitaria en Chile. POLIS, Revista Latinoamericana, volumen 14 (42), pp. 387-413. Recuperado de http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=30544552027

martes, 19 de junio de 2018

Políticas Públicas y Psicología Comunitaria; Mismo fin, resultados desiguales.


Heriberto Marcelo Antilef Railen
hantilef2014@alu.uct.cl
Docente: Saúl Miranda Ramos
Universidad Católica de Temuco

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Las políticas Públicas y la psicología comunitaria son campos de acciones sociales que comparten un mismo fin, pero a la vez, difieren en la forma de proceder. Comparten un mismo objetivo, el de generar bienestar social e incrementar calidad de vida de su población objeto de cambio y, difieren en la forma que le dan a sus acciones para alcanzar aquel fin. Esta diferencia de procedimientos acaba finalmente en resultados desiguales.

De este modo, las políticas públicas, se centran en la compensación del déficit y buscan el control social mantenido a la población en un rol generalmente pasivo.  En razón de esto, las trasformaciones que se producen vienen dadas por la inyección de recursos externos, resultando así los procesos de trasformaciones en interacciones de verticalidad que van desde afuera hacia adentro y desde arriba hacia abajo.  

Así mismo, existen tensiones entre la implementación de programas y las subjetivadas de quienes son intervenidos. Por ejemplo, los problemas persisten, luego de aplicadas las intervenciones, entre ellas la pobreza y la desigualdad. En razón de esto, se piensa que estos hechos son consecuencias del efecto de agotamiento que sufren los bienes producidos desde las políticas públicas, esto es; los recursos que se otorgan, debido a sus características de ser objetos materializados y con fecha de caducidad, a veces montos de dineros como bonos y otros. 

En contraste con lo anterior, la psicología comunitaria se centra en el desarrollo de sus comunidades donde los sujetos sociales poseen un rol protagónico en los procesos de cambios, esto gracias a dos teorías principales, la teoría del Empowerment y teoría de la participación. De este modo, las transformaciones que se producen son consecuencias del uso de recursos propios de los afectados, en oposición a lo que ocurren en las políticas públicas donde los beneficiados poseen generalmente roles pasivos y quienes son solo receptores de bienes, más que autores de acciones. 

Respecto de las trasformaciones en la psicología comunitaria. Durante la implementación de las intervenciones, existe un dialogo permanente entre las preocupaciones y las aspiraciones de los propios beneficiarios, a fin de empoderarles activamente en la búsqueda y mantención de los cambios a producirse otorgándole un pale de protagonistas. 

Finalmente, a pesar de que ambos paradigmas posen objetos de acciones similares, lo que determina el nivel de impacto final es el rol que se le asigna  a la población objetivo en cuestión  y, por otra parte, se asocia a la posición que toma la propia unidad interventora en la acción.

Referencias Bibliográficas 

Alfaro, J., Sánchez Vidal, A., & Zambrano, A. (2012). Psicología Comunitaria y Políticas Sociales: Reflexiones y Experiencias. Recuperado: https://www.researchgate.net/profile/Jaime_Alfaro/publication/295253826_Alfaro_J_Sanchez_A_Zambrano_A_2012_Eds_Psicologia_Comunitaria_y_Politicas_Sociales_Reflexiones_y_Experiencias_Buenos_Aires_Paidos.

Astete Cereceda, M. & Vaccari Jiménez, P. (2017). Políticas públicas y  subjetividades: Lógicas en disputa en la implementación de programas sociales en la comuna de Lota, Chile. Revista Psicoperspectivas,  volumen (16) 31 -41. doi: 10.5027

Olivares Espinoza, B. & Martínez, V. (2014). Políticas Públicas y Psicología Comunitaria: un estudio de caso sobre los programas comunitarios en las políticas públicas de infancia (Tesis para optar al grado de magíster, mención psicología comunitaria). Recuperado:  http://repositorio.uchile.cl/handle/2250/133624


martes, 12 de junio de 2018

Investigación Acción Participativa

Margot Recabarren Vallejos
mrecabarren2013@alu.uct.cl
Docente: Saúl Miranda Ramos
Universidad Católica de Temuco

Resultado de imagen para investigación acción participativa logoLa Investigación Acción Participativa es un enfoque metodológico de gran riqueza en los estudios desarrollados en las ciencias sociales y en la educación.  Es una metodología de orientación cualitativa que permite acercarnos de manera reflexiva a la práctica para producir conocimiento, y a partir de este poder generar mejoras y transformaciones sociales. Se diferencia de otros enfoques ya que  posee características viables para transformar realidades. Está orientada a transformar la realidad, su foco de estudio es la práctica social, integra la teoría y la práctica, es de naturaleza cualitativa, se realiza en grupos y es colaborativa, además procede de forma sistemática.  La IAP presenta cinco fases principales 1. Identificar el problema, 2. Construir un plan de acción, 3. Ejecutar el plan de acción, 4. Observar recolectar y analizar la información, 5. Reflexionar e interpretar los resultados.

La Investigación Acción Participativa en términos educativos se define como un proceso en el cual los participantes examinan su propia practica educativa sistemáticamente y cuidadosamente usando diversas técnicas y e instrumentos de investigación.  El abordaje del objeto de estudio se aplica tanto para las ciencias sociales y la educación, parte de un diagnóstico inicial, luego de esto se pasa a consultar a diversos actores sociales en búsqueda de apreciaciones, puntos de vista, opiniones sobre un tema o problemática que pueden ser expuestas al cambio. Los participantes son  actores sociales que se convierten en investigadores activos, por que participan en la identificación de las necesidades o problemas a investigar,  en la recolección de la información, en la toma de decisiones y en los procesos de reflexión y acción. Como se aprecia es un trabajo en conjunto con la comunidad donde ella se hace partícipe de su propio cambio.

Son cinco las etapas del proceso de Investigación acción participativa que sirven de guía para un buen proceso de intervención:

1)      Identificar el problema: Para identificar el problema se debe profundizar en el significado de este, en sus características, como se produce y en las perspectivas que pueden existir de este problema. Se debe ordenar, agrupar disponer y relacionar los datos de acuerdo al objetivo de la investigación para así lograr elaborar un diagnóstico, este es necesario para recolectar información necesaria para clarificar la problemática. Hay que tener presente también las características del contexto.  El diagnóstico consta de cinco pasos: 1) Identificar el problema, 2) Elaborar un plan diagnóstico, 3) Recoger información,  4) Procesar la información,  5) Socializar los resultados.

2)      Construir un plan de acción: Se trabaja con la comunidad, encuentros con estos para delinear las acciones acordadas a los problemas existentes. Se responden las preguntas que, como, donde, quienes, con que y cuando.

3)      Ejecutar el plan de acción: En esta fase se implementa el plan que fue construido y que representa las acciones para lograr las mejoras o cambios que se consideren pertinentes.

4)      Observar recolectar y analizar la información: Aquí se sistematiza, codifica y categoriza la información y la consolidación del informe de investigación, que cuenta de las acciones reflexiones y transformaciones propicias a lo largo de la investigación. La información se analiza con el propósito de responder a las interrogantes planteadas.

5)      Reflexionar e interpretar los resultados y si en necesario re planificar: esta fase permite un proceso de reflexión permanente durante toda la investigación, se comparten los resultados para realizar si fuera necesario una post investigación en donde se emiten nuevas opiniones sobre la realidad planteada dando lugar a un nuevo diagnóstico.

En resumen la IAP es un proceso por el cual miembros de un grupo o de una comunidad recolectan y dan análisis a la información, actúan sobre sus problemáticas con el fin de hallar soluciones a estas, promoviendo una transformación social y política. Esta  metodóloga marca un momento importante en el desarrollo de las metodologías cualitativas de investigación, pues además de abordar una realidad es transformadora y hoy en día se necesita no solo investigar si no buscar solución a las problemáticas sociales.

Bibliografía

Balcazar, F. (2003). Investigacion acción participativa: Aspectos conceptuales y dificultades de implementación . Fundamentos en Humanidades, 59-77.

Javier, C., & Diana, L. (s.f.). “Orlando Fals Borda y la investigación acción participativa: aportes en el proceso de formación para la transformación. . Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini.

Martí, J. (2002). La investigación - Acción Participativa. Estructura y fases. . Dialnet , 1-24.


lunes, 11 de junio de 2018

La investigación cualitativa: una fuente de creatividad


Nicol Gaete Muñoz
ngaete2014@alu.uct.cl
Profesor Guía: Saúl Miranda Ramos
Universidad Católica de Temuco

Imagen relacionadaLa investigación cualitativa surge en la psicología como una opción alternativa al método cuantitativo que sólo permitía obtener una parte de la información buscada debido a su método más estructurado al momento de investigar. El proceso tan normado de investigación cuantitativa deja de lado la subjetividad de los participantes para obtener datos con el menor sesgo posible que permitan su generalización a la población, pues en psicología dejar de lado la subjetividad de las personas es obviar una parte importante de las respuestas que se buscan a través de la investigación y no nos permite observar el panorama completo del fenómeno investigado. Dicho esto es necesario comprender la investigación cualitativa como una fuente de creatividad, que incluso demuestra a los sujetos como son sus comportamientos. A continuación iremos argumentando la fundamentación de nuestro diagnóstico.

La investigación cualitativa nos entrega mayores libertades durante el proceso investigativo, partiendo de la premisa que desde esta perspectiva la modalidad es cíclica, por lo que tenemos la posibilidad de volver sobre nuestros pasos al investigar, por ejemplo modificar el planteamiento del problema según la información que se vaya recabando,  modificar la muestra que se planteó inicialmente, la forma de recolectar los datos, entre otras, además a diferencia del método cuantitativo la revisión de la literatura es transversal a todo el proceso, tiene un rol secundario y  viene principalmente a apoyar el planteamiento del problema y la relevancia del estudio.

Las metodologías para la recolección de datos son más diversas en la línea cualitativa, parten desde las más usadas como la entrevista hasta las de expresiones más diversas como el pictograma; esta amplia gama de técnicas nos permite como investigadores adentrarnos en la subjetividad de los participantes del estudio desde distintas perspectivas para complementar nuestras observaciones del proceso y para que los datos que obtengamos sean mucho más completos. El conocimiento de los sujetos que nos entrega la utilización de estas técnicas nos permite elaborar una mejor batería de métodos para trabajar en conjunto a los participantes y enriquece el análisis de los resultados una vez acabado el proceso investigativo.

Trabajar desde la metodología cualitativa permite obtener conocimiento más acabado del objeto de estudio, porque no se trabaja tan solo desde la teoría sino que en el proceso práctico se va conociendo como se desenvuelve el objeto estudiado, como los participantes del estudio vivencian su interacción con éste desde su subjetividad y como lo percibimos los investigadores en todas las dimensiones posibles de observar en el trabajo de campo. Esta forma de conocimiento permite a los investigadores adentrarse y aprehender del objeto de estudio, de las personas, del contexto y de las distintas variables independientes que interviene en la vida cotidiana de los sujetos en los cuales se enfoca el estudio, este nivel de conocimiento y vivencias solo es posible obtenerlo con metodologías cualitativas.

Las libertades que entrega esta metodología al investigador van ancladas principalmente a que el proceso permita individualizar a los participantes, nos vistos solamente como un número de folio o una respuesta “x” sino que se identifican, se reconocen y se contextualizan en un medio en un proceso y en un tiempo determinado, generalmente las investigaciones cualitativas son estudios de casos y en pocas ocasiones se busca la generalización de los resultados de estos, este hecho permite que las experiencias vivenciadas en el proceso investigativo sean únicas desde su realidad sui generis y por tanto permiten valorar de una forma distinta el proceso completo de investigación, desde la presentación de la idea hasta el análisis de los resultados obtenidos en conjunto a los participantes.

Según las idean planteadas en el presente ensayo el proceso de investigación cualitativa conlleva no solo un proceso investigativo desde la teoría, desde la academia sino que va mucho más allá, permite conocer en primera persona el fenómeno estudiado teniendo presente la subjetividad de los participantes, como perciben, conviven y se relacionan ellos con el fenómeno y cuáles son sus visiones y opiniones respecto al mismo. El investigador con este conocimiento puede generar un estudio mucho más contextualizado y participativo, contemplando las características observadas por sí mismo y proporcionadas por los participantes puede seleccionar o crear métodos de trabajo que permitan analizar el objeto de estudio de mejor forma en ese grupo de personas en ese contexto.

Por otra parte este  método de investigación permite, a mi parecer, enriquecer y complejizar el rol profesional, ya que al ser menos probable una replicación de este tipo de estudios el profesional debe estar preparado para las vicisitudes que el nuevo proceso conlleva y permite liberar la creatividad del investigado para poder sortearlas. En síntesis es una metodología que entrega libertades al investigador, potencia su lazo con las comunidades, transporta lo académico a un contexto más comunitario y permite ampliar la visión del investigador sobre diversas áreas de la vida de los participantes mucho más allá de lo que el estudio suscita.
  
Referencias

Anguera. M. (1986). La investigación cualitativa. Educar. (10), pp. 23-50.

Hernández, R., Fernández, C., Baptista, P. (2010). Definiciones de los enfoques cuantitativo y cualitativo, sus similitudes y diferencias. Metodología de la investigación (pp. 2-23). México: McGraw Hill.

Marquéz, M. (2007). Metodología cualitativa o la puerta de entrada de la emoción en la investigación científica. Liberabit. (13,) pp.  53-56.

Investigación Cualitativa como método


José Sebastián Huenupil González
shuenupil2013@alu.uct.cl
Docente Guía: Saúl Miranda Ramos
Universidad Católica de Temuco


El presente ensayo pretende hacer una revisión breve respecto a la investigación cualitativa como método. En un primer acercamiento se hace una diferenciación entre lo cualitativo y lo cuantitativo desde una comparación epistemológica simple. El documento tiene como finalidad entregar una visión general respecto a los enfoques, metodologías y el proceso que definen lo cualitativo.

Históricamente las diferentes corrientes teóricas que han prevalecido son el método positivista y el método fenomenológico. El positivismo se encarga de buscar los hechos de los sucesos sociales, independientemente de las subjetividades de los individuos. Los fenómenos sociales, desde esta perspectiva, se comprenden como situaciones que ejercen una influencia sobre la persona, de manera externa. Se procura hacer un análisis estadístico, este método de hacer investigación es el denominado cuantitativo. La fenomenología en cambio tiene como fin comprender los fenómenos sociales desde la propia perspectiva del sujeto. Procura entender los motivos personales y las creencias que están a la base del actuar de las personas. Es entonces la metodología cualitativa de investigación la que se encarga de analizar las ideas, motivos y sentimientos de los individuos, grupos y sociedades.

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Han surgido diversos enfoques y tendencias de lo cualitativo pero se destaca una serie de niveles de análisis que permiten establecer características comunes. Los niveles son: ontológicos, epistemológicos, metodológicos, técnicos/instrumental y contenido. El nivel ontológico es en el cual se especifica la forma y la naturaleza de la realidad social y natural. En este nivel se considera la realidad como dinámica, global y construida gracias a las interacciones que se presentan.

El nivel epistemológico se refiere al establecimiento de criterios que determinan la validez del conocimiento. Es a través de la dimensión inductiva es que asume su posicionamiento. Esto quiere decir que mediante el estudio de fenómenos similares y sus relaciones va construyendo las categorías y proposiciones teóricas.

Lo anterior se relaciona con lo metodológico, que refiere a las formas de investigación. Este carácter metodológico es de tipo emergente, el cual se construye a medida que avanza la investigación, gracias a la recopilación de diversas visiones y perspectivas de los individuos. En el nivel técnico, que se ocupa de las estrategias e instrumentos de recogida de información, lo cualitativo utiliza técnicas que acumulen datos respecto a lo particular de las situaciones. Esto permite una explicación exhaustiva de la realidad a investigar.

El nivel contenido hace relación a la transversalidad que puede tener o no una metodología. En ese sentido lo cualitativo cruza todas las disciplinas pudiendo ser utilizada en educación, sociología, psicología, medicina, economía, etc.

La investigación cualitativa como método o la metodología cualitativa de investigación se encarga de estudiar la cualidad de las actividades, relaciones, medios e instrumentos dentro de cierto contexto. El término metodología explica el modo en el cual focalizamos las problemáticas y buscamos respuestas; es la manera con la cual se desarrolla la investigación. Este tipo de investigación entrega datos descriptivos propios de las palabras de las personas, lo escrito por estas y el registro de su conducta observable. Se puede considerar entonces como la forma en que se investiga lo cual está permeado por la intención y el enfoque por el cual se orienta.

            Hoy en día es complejo llegar a un consenso respecto a cuáles son los métodos de investigación cualitativa. Se destaca, en su mayoría, la instrumentalidad de estos por emerger desde las necesidades y concepciones de los investigadores/as que, desde sus academias, determinan la utilización del método y las cuestiones por tratar. Se determina entonces el método como la forma por la cual se investiga que está delimitada por la intención y el enfoque de sujeto investigador/a. Los métodos utilizados en la investigación cualitativa son:

            Fenomenología: hace énfasis sobre lo individual y la experiencia subjetiva. Se encarga de conocer el porqué de las significantes que las personas dan a sus experiencias y cómo esto define su actuar. Se intenta comprender la realidad con los ojos del otro.

Etnografía: Es el método de investigación por el cual se comprende el funcionamiento de una sociedad específica. Se realiza una interpretación de la forma de vida y cultura de la estructura social para así describirla.

Teoría Fundamentada: Parte desde los datos de otras investigaciones para así corroborar y descubrir teorías, conceptos y proposiciones. Se hace una recogida de datos lo que permite, en conjunto con la investigación del entorno, el desarrollo de la teoría.

Investigación-Acción: Es la búsqueda de reflexión de forma participativa de quienes pertenecen a un lugar o grupo. Se desea analizar las prácticas y las situaciones por las cuales se realizan estas prácticas para que, desde una mirada crítica, se pueda perfeccionar la lógica y la equidad de las prácticas.

La investigación cualitativa está determinada por seis pasos esenciales, que son característicos en todo trabajo de esta índole. Estos no son estáticos, varían en número y pueden re-aparecer a medida que se realiza el proceso investigativo. La investigación cualitativa comienza con la <<identificación del problema a investigar>>. Este punto da la partida a la labor investigativa; es un paso que es provisional y que va evolucionando y perfeccionándose a medida que los/as investigadoras/es se sumergen en la realidad a investigar. Es por esto que tanto las variables como el problema mismo pueden variar en el transcurso de la investigación. El segundo paso es la <<identificación de los participantes>>, esta puede ser una muestra seleccionada o aleatoria, pero debe estar determinada en un espacio. Esto ya que los sujetos necesariamente deben tener un lugar que los relacione. Se continúa con la <<formulación de hipótesis>> que es la o las suposiciones que se realizan a partir de datos que sirven de base para iniciar una investigación, esta va surgiendo a medida que se avanza en el proceso investigativo y al igual que el problema, puede variar según mute el proceso. Otro paso es <<la colección de datos>> se realiza durante el proceso de investigación, puede ser a través de entrevistas, la observación y/o la lectura de textos. Esta debe ser de primera mano done el/la investigadora debe buscar proximidad a las situaciones. Durante el paso de <<análisis de datos>> y tal como lo dice su nombre se analiza la información recopilada; gracias al uso de instrumentos y medios de observación se sintetizan para realizar un análisis descriptivo coherente para lograr una interpretación detallada. Finalmente el <<informe y conclusiones>> se va dilucidando durante el proceso. Esta va tomando forma a medida que se van interpretando los datos. Se pretende generar interpretaciones conceptuales de los hechos que ya están a la mano, para enunciar los hallazgos que muestran lo investigado como aporte a la sociedad o un grupo afín determinado.

            La investigación cualitativa se diferencia de lo cuantitativo por la intención de comprender los fenómenos sociales integrando la perspectiva de los grupos e individuos, esta se encarga de analizar las ideas, sentimientos y motivos. Este tipo de investigación está compuesta por diversos enfoques estos entregan características comunes que permiten trabajar desde la naturaleza del conocimiento como son los propios participantes, por lo que recopila diversas visiones de la realidad entregando una explicación exhaustiva y cruza diversas disciplinas. Su método se caracteriza por entregar datos descriptivos propios de los relatos de las personas, lo realizado por estas y su conducta. Este método se caracteriza por ser instrumental y que depende de la intencionalidad y la formación de las y los investigadores; a pesar de esto, es la investigación acción la  que se aleja de esta visión y hace una búsqueda de reflexión de forma participativa de quienes pertenecen a un lugar o grupo. El proceso se divide en seis puntos que los cuales pueden variar en número y el momento de aparición de estos durante la investigación.

Referencias:

Herrera, J. (2008). La investigación Cualitativa. Recuperado de: https://juanherrera.files.wordpress.com/2008/05/investigacion-cualitativa.pdf

Quecedo, R. & Castaño, C. (2002). Introducción a la metodología de investigación cualitativa. Revista de Psicodidáctica, 14, 5-39. Recuperado de: https://www.uexternado.edu.co/wp-content/uploads/2017/07/Manual-de-citacio%CC%81n-APA-v7.pdf