martes, 3 de julio de 2018

La observación participante como técnica que traspasa la descripción de situaciones


Por: Ariadna Molina Rivera. Psicóloga en Formación
Profesor patrocinante: Ps. Mg. Saúl Miranda Ramos

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Actualmente, asistimos a la emergencia de técnicas metodológicas cualitativas que nos permiten trabajar profundizando en las relaciones y acciones humanas; las cuales no son perceptibles o captables en ecuaciones, estadísticas o promedios. La observación participante (OP) es una técnica que traspasa la descripción de componentes contextuales, identificando el sentido de identidad social, la orientación y dinámica de cada instante.

     La observación participante identifica el sentido de identidad social. El investigador en el proceso de investigación adquiere el mismo sentido identitario; a causa de que los procesos de la OP requieren de su implicación en la vida cotidiana del grupo a investigar. La implicación supone participar en el contexto real y compartir las actividades que realizan sus integrantes durante todo el proceso de investigación. De modo que reflejará la percepción de un grupo, donde él también es integrante y no un ente externo. Ya que, el investigador cumple la misión de ser visto como un compañero, que comparte el sentir del grupo cual forma parte.  Por ende, no será un extraño que defina sólo un contexto; si no que la identidad social de la comunidad, que se funda desde la vivencia compartida de los integrantes, a raíz de los procesos del grupo. Con esto, el investigador será capaz de abrir nuevas puertas de información.

     Es natural que, al adquirir la identidad del contexto, se pueda llegar a comprender la orientación del grupo. Esto conduce a que el sentimiento de identidad motive a acciones concretas. Como el caso típico de una institución pro – vida: su identidad está en contra del aborto, por lo que sus acciones estarán orientadas a difundir este mensaje y denunciar estos hechos. La orientación está en concordancia con la identidad del grupo, por lo que comprenderla permite identificar la dirección con la que se moviliza. Identificar éstas en relación a la identidad, permite integrar la base de los lineamientos de acción desde un todo integrado. Ya no seremos simples espectadores externos que analizan sólo el porqué de lo que pudimos observar. Si no que, integraremos en base nuestras experiencias dentro de un grupo, los factores que inciden en el eje establecido, como parte de una historia compleja de la comunidad que se debe reflejar. Lo relatado, nos conduce a la importancia de considerar y recopilar el dinamismo de las experiencias.

     Lo cierto es que implicarse en un grupo, permite vivenciar la realidad de lo dinámico. Estando inmersos como participantes activos, podremos vivenciar diversas experiencias desde dentro. Las cuales no son similares, por lo que podremos comprender el dinamismo de estas a través del tiempo. Además, siendo parte del grupo, podremos compartir con los participantes de la comunidad el sentimiento que produce el vivenciarlas. Sumado a que, siendo partes de cada instancia vivida en el proceso de investigación, podremos integrar nuestra percepción de los factores implicados. Por lo que no somos simplemente observadores, estamos presentes en las gestiones que se facultan realidades o hechos. La participación activa en una comunidad permite comprender los componentes de cada práctica y cómo varían a medida de las diversas necesidades u objetivos.

     En resumidas cuentas, la Observación Participante se caracteriza como una herramienta metodológica relevante para recopilar información. El investigador forma parte del grupo que estudia, ofreciéndole la oportunidad de sentirse como parte del contexto y no como un interventor externo. Lo anterior, permite recopilar información y evidenciar de mejor manera la realidad en que se está inmerso; no desde hechos aislados, si no como un todo complejo y multifactorial. Desde el núcleo se recupera la información que faculta reflejar la historia de cada momento en su contexto, teniendo en cuenta la diversidad y la verdad en cada escenario.

Referencia:

             Vitorelli, K.; Magalhaes, A.; Do Santos, C.; Garcia, C.; Ribeiro, P. & Mendez, M. (2014). Hablando de la observación participante en la investigación cualitativa. En el proceso salud-enfermedad. Artículos especiales Metodológica Cualitativa. Volumen. 23 (1-2). Recuperado de http://scielo.isciii.es/pdf/index/v23n1-2/metodologia1.pdf

viernes, 29 de junio de 2018

La Entrevista; Instrumento Universal

Por Nicol Gaete Muñoz
Profesor Guía: Saúl Miranda Ramos
Universidad Católica de Temuco


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Existe un sinnúmero de instrumentos en el ámbito de investigación que permiten recabar datos, algunos son específicos ya sea para investigaciones cualitativas o cuantitativas, otros son más universales y pueden ser adaptados a cualquiera de las dos modalidades de investigación. En este caso específico la entrevista es un instrumento para recabar datos de gran utilidad en distintos tipos de investigación cualitativa, desde los estudios de caso a análisis comparativos se puede utilizar esta técnica y obtener resultados e información satisfactoria.

La entrevista es un instrumento que ayuda conocer de mejor forma a los participantes de la investigación. En primer lugar porque se individualiza y caracteriza a los participantes, esto con el fin de crear una entrevista que se adapte a ellos. Aporta a la cercanía entre los participantes entrevistados y el profesional, el momento de la entrevista debe ser distendido y amento para que esto ocurra. Con este instrumento las respuestas que se obtienen vienen desde las vivencias del entrevistado, lo que ayuda a conocer mejor la realidad desde su óptica, por lo cual también los entrevistados tiene total libertad al contestar la entrevista.

La entrevista es una herramienta que permite recabar gran cantidad de información. A diferencia de lo que se piensa, la extensión de la entrevista no se correlaciona con la cantidad de información obtenida; por ejemplo se puede realizar una entrevista estructurada de 10 preguntas cerradas y no obtener información nueva o en contraparte realizar una entrevista semiestructurada de 5 preguntas abiertas y obtener información nueva y complementaria. Como en este último ejemplo se puede deducir la formulación de preguntas abiertas contribuye a que el entrevistado se explaye sobre los cuestionamientos y vaya enriqueciendo sus respuestas. Por otra parte, entrevistar a informantes claves permite tener la visión de varios actores a la vez, ya que al ser estratégicos en el funcionamiento del grupo analizado comparten o conocen la visión de varios de sus pares. Por último, y como ya se ha dado luces anteriormente el análisis de la entrevista entrega información nueva a la investigación.

La entrevista aporta la perspectiva de los participantes a la investigación.  Ya sea entrevista estructurada o no estructurada los participantes contestan desde sus subjetividades, lo que sienten, creen y/o piensan que es verdadero. Es un espacio para que los entrevistados compartan más información relevante para ellos; datos u opiniones que no hayan sido mencionados con anterioridad o que no se les haya dado la relevancia correcta, pueden hablar sobre todo aquello que creen el investigador debería conocer sobre lo indagado. La experiencia de los entrevistados con el tema de investigación y el proceso de investigación se ve reflejada en la entrevista, es decir toda la experiencia que trae consigo el participante sobre el tema y proceso investigativo interviene y se manifiesta en sus respuestas. Por lo anterior la entrevista, sobre todo semi y no estructurada, empapa al investigador de la perspectiva del entrevistado desde primera fuente, dando así la facilidad al investigador de comprenderla y tenerla en cuenta al momento de hacer su análisis.

La entrevista influye positivamente en la relación entre participantes e investigador. Ya que el contexto en cual se desarrolla la entrevista suele ser más distendido y ameno es propicio para que las relaciones entre ambas partes se afiancen. De ser entrevistas individuales se genera un espacio más intimo que en ocasiones sirve para que los participantes entreguen opiniones o información más detallada que en instancias compartidas. Si se sigue teniendo contacto luego de ser aplicado este instrumento las relaciones entre las partes se vuelven más cercanas y con mayores diálogos, por consiguiente al ser más dinámica la relación existe también una mayor entrega de información entre las partes.

Para recapitular, la entrevista como medio de recolección de información es muy útil porque ayuda conocer de mejor forma a los participantes de la investigación, permite recabar gran cantidad de información en un mismo lapsus de tiempo corto al mismo tiempo que aporta la perspectiva de los participantes a la investigación y además puede influir positivamente en la relación entre participantes e investigador. En resumidas cuentas la entrevista como herramienta para recabar datos es de gran utilidad en cualquier variante tanto de sí misma como de la investigación cualitativa.
  
Referencias

Díaz, L., Torruco, U., Martínez, M. & Varela, M. (2013). La entrevista, recurso flexible y dinámico. México: Elsevier. 2(7). Pp. 162- 167.

Hernández, R., Fernández, C., Baptista, P. (2010). Recolección y análisis de los datos cualitativos. Metodología de la investigación. México: McGraw Hill. Pp. 418-425.

Añorve, M. (1991). La fiabilidad en la entrevista: la entrevista semi estructurada y estructurada, un recurso de la encuesta. Investigación Bibliotecológica: archivonomía, bibliotecología e información. 5 (10). Pp. 29- 37

 




miércoles, 27 de junio de 2018

La Observación Participante utilizada para la recolección de datos.


 Margot Recabarren Vallejos

Profesor Guía: Saúl Miranda Ramos
Universidad Católica de Temuco 

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La observación Participativa (OP) perteneciente a la investigación cualitativa y es una metodología muy utilizada. La metodología de observación participante es una técnica muy adecuada para conocer el desarrollo social de una comunidad o grupo, es una técnica que consiste en observar un fenómeno. Se interviene en el grupo y se trabaja desde dentro de la comunidad y con la comunidad. En este proceso se da un trabajo de campo, que involucra la escucha activa y una buena memoria. En este tipo de observación es donde surgen una serie de cuestionamientos entre los cuales están que observar, como y donde investigar, como analizar los datos, se utilizan algunos instrumentos para la recolección tales como las entrevistas informales, notas de campo y registrar los datos observados. La información obtenida es analizada y luego se da paso a la interpretación de los datos para luego generar un reporte de la observación. 

La observación participante es una técnica de recolección de información, en la cual el individuo o el grupo técnico se inserta en un grupo o comunidad que será estudiado, sabiendo que comunidad o grupo se le denomina a individuos que tienen ciertos elementos en común, tales como idioma, costumbres, valores o pertenecen a una misma ubicación geográfica (ciudad, barrio).  Se intenta lograr familiarizarse estrechamente con el grupo de individuos logrando que la comunidad llegue a no notar que estás ahí y actúen y se comporten de manera natural, participando  así de sus actividades logrando ser parte de la comunidad y poder observar desde adentro el comportamiento de los individuos. El investigador o grupo de investigadores son personas capacitadas e interesadas en trabajar con la comunidad. El investigador adquiere diferentes posturas en la comunidad ellas son, participante completo, participante como observador, observador como participante y observador completo.

La OP es adecuada para ser utilizada en la recolección de datos ya que se obtiene una mejor comprensión del contexto en el cual está inmerso el grupo de estudio, el cómo se relacionan, como viven y como comparten. Que les provoca conflictos y malestares. Verificar sus fortalezas y debilidades. Es decir a través de este contacto directo se adquieren conocimientos empíricos, los cuales a largo plazo pueden ser utilizados a favor de la comunidad. Se logra una validez de estudio la cual se incrementa al utilizar estrategias tales como las entrevistas informales, notas de campo y registrar los datos observados. La observación participante se puede utilizar para construir alguna teoría, responder preguntas de investigación, para comprobar y crear hipótesis. 

El método de observar consta de tres ejes que llevan a un buen trabajo de campo, y que son tomados como guías de observación, primero está la  observación descriptiva, que es el proceso en el cual se observa cualquier cosa, y se asume que esto se ignora, puede ser desventajoso ya que lleva en ocasiones a recolección de cosas sin importancia. El segundo tipo es la observación enfocada, esta tiene  como énfasis la observación en base a las entrevistas, es aquí donde las respuestas de los integrantes de la comunidad sirven de guía para que el investigador decida que observar. Y por último esta la observación selectiva, aquí el investigador no está concentrado solo en una cosa sino en varias actividades, y se intenta encontrar las diferencias entre estas.

Algunos limitantes presentes en la metodología OP y que pueden influir en los resultados son las diferentes iradas que obtienen investigadores hombres y mujeres. Esto está dado ya que los investigadores comparten con gente en lugares diferentes, con opiniones distintas. El técnico o investigador debe estar libre de sesgos, sabiendo que se comunica con gente diferente, con destinos comportamientos y pensamientos. Si esto no se tiene presente se puede entorpecer la observación y el análisis de esta. Otro limitante puede ser el que el investigador no sea aceptado en un cien por ciento en la comunidad y no se pueda llevar a cabo el trabajo de observar, la persona puede no ser aceptada en actividades que sean importantes para la comunidad, esto dificulta un buen trabajo y por ende los resultados no serán los esperados.

La observación participante es una mezcla de actividades que se realizan en un tiempo extendido, esto está dado para que se pueda observar a la comunidad o grupo de estudio en su diario vivir y poder así participar en sus actividades culturales logrando una buena comprensión de sus comportamientos.  Se recolecta la información a través de instrumentos tales como entrevistas formales y conversaciones informales, y manteniendo notas de campo organizadas y estructuradas. La OP es utilizada como una herramienta de trabajo de campo en múltiples disciplinas, siendo un de gran importancia ya que se logra dar una visión precisa de una cultura.

Referencias


Cerda, H. (1991). Medios, Instrumentos, Técnicas y Métodos en la Recolección de Datos e Información. En H. Cerda, Los elementos de la Investigación (págs. 11-19). Bogotá: El Búho.

Lima, K., & Magalhaes, R. (2013). Hablando de la Observación Participante en la Investigación cualitativa. Index, 75-79.

Rekalde, I., Vizcarra, M. T., & Macazaga, A. M. (2014). La Observación Como Estrategia De Investigación Para Construir Contextos De Aprendizaje Y Fomentar Procesos Participativos. .Educación 21, 1-21.

martes, 26 de junio de 2018

El diario de campo

Huenupil Sebastián
Profesor Guía: Saúl Miranda Ramos
Universidad Católica de Temuco

El diario de campo es un instrumento que asemeja un cuaderno de navegación el cual es definido por una estructura, un registro descriptivo de lo observado y un análisis de lo registrado. La estructura se divide en seis fases las que se complementan y dan forma al diario. El registro de datos es una anotación completa, ordenada y detallada que favorecerá a una revisión posterior. El análisis del diario de campo es un proceso introspectivo que facilita la observación de lo realizado en conjunto con el desarrollo de un sentido crítico.

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 La estructura del diario de campo permite dirigir el proceso de investigación. El primer paso es anotar el <<cuando>> de la actividad. Es acá donde se especifica la hora, el día, mes y año de la reunión. Su desarrollo entrega una delimitación temporal a lo escrito. Luego se explicita el <<qué>>, <<con quién/es>> y <<para qué>>. Esto forma parte de una planificación de la labor a realizar y permite clarificar la finalidad de lo que se hará. También se debe hacer un registro de resultados o hallazgos importantes en el que se exponen los datos de forma rigurosa en las diversas actividades realizadas por lo que debe generar una adecuada selección de información de los datos más trascendentes. Luego se efectúa una observación o interpretación de los hallazgos, esto se enfoca en anotar la percepción sobre los asuntos ligados a las actividades realizadas. Es una forma de evaluar lo latente para reorientar las nuevas actividades que estarán dotadas de información analítica sobre los fenómenos, problemas, necesidades y situaciones. La estructura del diario de campo continúa con el registro del impacto de la experiencia la cual posibilita al profesional establecer su propio sentir respecto al impacto de lo vivido en relación a sus valores, status, roles, actividades y comportamientos propios. Es una anotación de carácter personal que permite analizar su actuación profesional donde se desglosa tanto lo positivo como lo negativo en relación a lo motivacional y lo ideológico. El diario de campo finaliza con la anotación de las actividades no realizadas que consiste en describir las tareas que no se llevaron a cabo explicitando la razón. Es necesario aclarar que esta estructura no es rígida y puede variar en relación al posicionamiento de las fases de la estructura.

El diario de campo es donde el/la investigador/a registra lo observado de forma descriptiva, completa y ordenada. El registro descriptivo se realiza de forma completa en el cual se detallan los sucesos diariamente, se describen las actividades junto con los acontecimientos, pasando por registros de entrevistas y comentario de lecturas. Esto entrega un orden al proceso de recogida de datos e intervención para así disponer de antecedentes durante una evaluación posterior. A diferencia del cuaderno de notas, el diario de campo tiene un espectro de uso más completo y ordenado en relación a la información que se quiere obtener de los reportes. Se caracteriza por ser una narración minuciosa y periódica de las experiencias vividas y los hechos observados. Esto quiere decir que el reporte de actividades debe tener un carácter planificado, procurando detectar la presencia de variables que puedan ser poco observables. Por tanto, la labor del profesional es describir las situaciones analizando la relación que existe con el contexto, los objetos y las personas involucradas.

El diario de campo es un instrumento que ayuda a la obtención de información que permite el análisis sobre la práctica y el desarrollo del sentido crítico. Desde esta perspectiva es posible desarrollar un proceso de introspección que facilita la exploración de lo ejecutado. Durante el análisis se reflejan las acciones realizadas o no realizadas por el/la profesional en las diversas situaciones a las que se vio expuesto/a. Es necesario argumentar desde cierta teoría incorporando esto a la experiencia vivida para poder interpretar y comprender lo que sucede. A su vez el analizar el diario de campo permite desarrollar un sentido crítico del investigador/a, esto crea mecanismo que favorece una exploración profunda de las situaciones y posturas de los/as participantes como también de los/as profesionales. El sentido crítico se refiere al perfil ocupacional del profesional, su actuación y el cuidado para con sus pares y las personas que forman parte del espacio. En definitiva el análisis del diario de campo permite desglosar las prácticas personales y del entorno para determinar las implicaciones de lo hecho, sus razones y las posibles reacciones.

El diario de campo es una herramienta de investigación que posee una estructura que está compuesta por seis fases las que le imprime orden y facilitan el desarrollo de un registro de lo observado y vivenciado en terreno. Este registro debe desarrollarse de forma ordenada en el cual se dejan en evidencia las actividades, sucesos, entrevistas y lecturas. Evidencias que se deben apuntar de forma periódica y con el rigor necesario para describir precisamente y completamente lo observado. El análisis de la información permite explorar lo desarrollado posibilitando la interpretación y un análisis crítico tanto del actuar profesional como del entorno observado.

Referencias

Cerda,H. (1991). Los elementos de la investigación. Medios, Instrumentos, Técnicas y Métodos en la Recolección de Datos e Información. Caracas, Universidad Nacional Abierta.

Días, J. (1997). El diario como Instrumento de Investigación de los procesos de enseñanza-aprendizaje de lenguas extranjeras.

Espinoza, R. & Ríos, S. (2017). El diario de campo como instrumento para lograr una práctica reflexiva. Recuperado de: http://www.comie.org.mx/congreso/memoriaelectronica/v14/doc/1795.pdf

Martínez, L. (2007). La Observación y El Diario de Campo en la Definición de un Tema de Investigación. Recuperado de: https://escuelanormalsuperiorsanroque.files.wordpress.com/2015/01/9-la-observacin-y-el-diario-de-campo-en-la-definicin-de-un-tema-de-investigacin.pdf

Valverde, L. (s/f). Diario de Campo. Revista de trabajo social. Recuperado de: http://www.binasss.sa.cr/revistas/ts/v18n391993/art1.pdf

Vasilachis de Gilardino, I. (2006). Estrategias de investigación cualitativa. Recuperado de: https://drive.google.com/file/d/15u4YnDWcqZnSGEN6coL1hK7pRcIba24a/view



La Observación Participante: Fases, ventajas y desventajas


Huenupil Sebastián
Docente: Saúl Miranda Ramos
Universidad Católica de Temuco

La  Observación Participante se define como una investigación basada en la interacción social entre investigador e investigado. Esto permite la recolección de información desde los sentidos, la orientación y las dinámicas del ambiente. Se realiza por tanto una descripción profunda de los componentes de la situación gracias a la proximidad con lo esencial del campo. En conjunto se logran desarrollar inquietudes y estrategias a través de los diversos sucesos registrados. En definitiva la Observación Participativa es una estrategia de recolección de información que se compone por tres fases: participación, observación e interrogación, las que entregan diversas ventajas y desventajas al proceso de investigación.

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La participación hace relación con el proceso de involucramiento del investigador/a en el día a día o actividades de rutina de las personas que forman parte del escenario a investigador. Esto es, mezclarse con la comunidad de forma que sus miembros actúen naturalmente. En ese sentido el participar sirve como medio para ejecutar una mejor observación, es decir logra generar un entendimiento más completo de las actividades que se realizan como grupo. En este posicionamiento el grupo es consciente de las actividades de observador del investigador. El o la observadora, al mezclarse e involucrarse con el entorno, reduce la reactividad de los miembros del lugar por lo que probablemente actúen de forma natural cuando advierten que están siendo observados/as. De igual forma permite al investigador adoptar un lenguaje acorde al espacio, ayudando esto a una comunicación más fluida y la recopilación de datos con mayor profundidad. Es así como el rol de <<membresía periférica>>, faculta al investigador a observar e interactuar con gran cercanía con cada individuo pudiendo definir sus identidades y roles pero, son los miembros del grupo quienes controlan la información que se les da.

Una desventaja de ser observador/a participante puede estar determinada por los posicionamientos de poder que probablemente adquieran los y las investigadoras dentro del espacio lo cual utilizarían para recoger datos desde una posición privilegiada, además de la publicación de información respecto a los miembros de la comunidad o a rituales que no debieran ser compartidas. Esto ya que es sabido de prácticas de investigadores que han tomado información que ha sido publicada sin permiso de la gente o que se ha hecho sin dar crédito a los participantes que abrieron sus vidas a los/as profesionales. Otra desventaja de esta forma de observación se caracteriza por que la participación puede descuidar el proceso de <<tomar notas>>. En ese sentido, muchas de las anotaciones pueden ser realizadas posterior a las actividades o eventos lo que decantaría una posible pérdida de información relevante que fue observada previamente.
  
La observación es la descripción sistemática de eventos, comportamientos, diálogos y artefactos que forman parte del espacio estudiado. Para llevar a cabo esta labor los y las investigadoras deben hacer uso de sus cinco sentidos. Esta descripción sistemática de eventos, comportamientos, diálogos y artefactos posibilita la obtención de información tal y como ocurre. Por lo que se facilita la toma de conciencia de diversas conductas que pueden ser  consideradas cotidianas y sin mayor importancia por los miembros del lugar, pero que pueden ser percibidas por el/la observadora. En conjunto con lo anteriormente mencionado, la utilización de los cinco sentidos, permite entregar una panorámica con mayor complejidad  de tal forma que se logran incluir a sujetos (bebés, animales) y objetos que no pueden entregar información verbal pero si de carácter simbólica y actitudinal.

Dentro de las  desventajas se encuentra la probable imposibilidad de poder hacer registros múltiples de acontecimientos simultáneos que sean útiles. Imposibilidad que se comprende por la representación de la observación (O) en relación a la percepción (P) y la interpretación (I) (O=P+I); lo que hace necesario de una integración de los sentidos para una correcta observación acotando la posibilidad de generar multi-registros. Otra desventaja puede ser el marco referencial teórico que posea el/la observadora. En ese sentido el/la investigador estaría inclinado/a hacia cierta tendencia que incidiría en la codificación de lo observado, eclipsando la realidad. Esto se explica ya que este posicionamiento tendencioso puede definir los intereses del investigador/a en un determinado espacio, lo que llevaría a reportar datos sobre actividades específicas que resulten más interesantes para el/la profesional dejando otras de lado, produciendo un sesgo en relación a lo que ocurre realmente en cierta cultura.
  
La fase de interrogación se caracteriza permitir el diálogo directo con ciertos personajes que pueden ser catalogados como <<informantes clave>>. Esto nos permitiría reconstruir la realidad desde las apreciaciones individuales de cada actor, internando múltiples perspectivas y variables a la investigación. La interrogación como herramienta, al ser utilizada de manera individual, nos permite analizar ideologías y comportamientos de los distintos actores. La información recopilada puede ser comparada o complementada para encausar el curso de la investigación en base a factores característicos de los relatos que develen un comportamiento o visión compartida de las personas con las cuales se entabló una conversación. La internalización de múltiples perspectivas es un proceso que se puede considerar como <<humanizadora de la investigación>>, es decir, se reconoce el factor humano de carácter relativo y múltiple a la vez que se da voz a los/las participantes de cierto fenómeno para así legitimar los discursos.

Una desventaja se relaciona con el papel que otorga el o la investigadora a los sujetos, protagonistas de acontecimientos socioculturales, que pasan a ser tratados como <<informantes>> (personas que hacen de fuente de información), en lugar de ser considerados como <<agentes sociales>> que se definen como personas cuyas prácticas permiten construir y de-construir los acontecimientos. Esto incidiría en la producción de los datos, puesto que ciertas prácticas de los que los agentes sociales realizan en su cotidianidad podrían ser sustituidas por las declaraciones de los informantes claves. Es más, el diálogo directo e individual en relación al posicionamiento de poder e influencia que puede adquirir la o el investigador, puede desencadenar que la persona con la cual se conversó entregue información según lo que considere que él o la profesional desea escuchar. Esto iría en desmedro del nivel de verdad de las declaraciones de las personas.

La Observación Participante es una forma de recolección de datos que se compone por tres fases. La primera es la participación que permite que el o la investigadora se involucre adquiriendo un rol de membresía periférica lo que le facilita entender los procesos o actividades desde la vivencia, disminuyendo la reactividad de los y las participantes, pudiendo comprender también las distintas formas de lenguaje que existen dentro del entorno. El estar participando en el entorno puede entorpecer el registro de situaciones o diálogos que sean importantes para el o la profesional en un momento determinado; junto con que esta figura del profesional puede atribuir cierto poder al investigador/a que pueda llevar a recoger y publicar información desde una posición privilegiada. La observación siendo una descripción sistemática del entorno hace posible la descripción de los comportamientos, diálogos y conductas tal y como ocurren, al igual que el uso de los cinco sentidos permite incluir a objetos, animales, bebés y miembros que estén imposibilitados de entregar un relato hablado, pero que si lo pueden hacer de forma simbólica. Las desventajas se presentan por lo limitación para realizar registros múltiples y el marco referencial teórico que defina los intereses del investigador/a, generando una probable pérdida de registro de acontecimientos que pueden ser útiles. Finalmente la interrogación es una herramienta que permite el diálogo directo con los y las miembros de una comunidad o grupo lo cual permite generar un análisis de las ideologías y comportamientos a le vez que <<humaniza>> la investigación, reconociendo el factor humano y relativo del discurso, a la vez que son legitimados. El entregar el carácter de <<informante>> a un miembro del entorno puede generar una sustitución de ciertas prácticas de los agentes sociales -que deban ser observadas- por las declaraciones de los informantes claves. En conjunto, el o la persona puede entregar discursos que estén influenciados por el posicionamiento de poder que sea atribuido al sujeto, lo que parcializaría la información según lo que considere que el/la profesional desee escuchar.

Referencias:

Bracamonte, R. (2015). La Observación Participante como técnica de recolección de información de la investigación etnográfica. Recuperado de: http://arje.bc.uc.edu.ve/arj17/art11.pdf

Kawulich, B. (2005). La Observación Participante como Método de recolección de datos. Recuperado de: http://diverrisa.es/uploads/documentos/LA-OBSERVACION-PARTICIPANTE.pdf

Vitorelli, K., De Almeida, A., Do Santos, C., Lopes, C., Ribeiro, P. & Mendes, M. (2014). Hablando de Observación Participante en la Investigación Cualitativa. Recuperado de: http://scielo.isciii.es/pdf/index/v23n1-2/metodologia1.pdf

El Diario de campo como instrumento para generar sistematización en la observación y procesos reflexivos.


por: J. Friz
Docente: Saúl Miranda Ramos
Universidad Católica de Temuco

Resultado de imagen para diario de campoA lo largo de la historia de las ciencias sociales, muchos métodos han tenido cabida para el análisis de la realidad social y su contenido. Pero sin duda alguna, uno de los más relevantes y más utilizados históricamente ha sido el método de la observación. Este consiste en dar cuenta de los hechos que ocurren en un determinado momento de una forma sistemática, con énfasis en aspectos que puedan ser determinantes para el objetivo de alguna investigación. Dentro de las formas más comunes para sistematizar las observaciones de campo se encuentra el diario de campo. Este último, es un instrumento que consta de tres componentes principales que lo convierten en un método idóneo para sistematizar la observación y generar instancias de reflexión.

Continuando con este punto, estos tres componentes principales del diario de campo se pueden alinear en una portada o caratula, una petición preventiva y un reporte de actividades. Primero, la portada debe incluir algunos datos de identificación del investigador y ser reconocible como tal. Estos datos deben contemplar, entre otras cosas, la institución, división, departamento, sección, Programa o Proyecto y debe también establecer el nombre del profesional y, finalmente, el año. Un ejemplo lineal de este contenido puede ser el siguiente; Universidad de Costa rica, Facultad de Ciencias Sociales, Escuela de Trabajo Social, Proyecto Teórico-Práctico San Mateo de Alajuela, Licenciado: Alberto Abarca Zeledón, 1991. En segundo lugar, La petición preventiva implica un escrito en una segunda hoja donde se exprese el valor del diario en caso de extravió. Esto es expresamente una solicitud al lector para que en caso de que el Diario se pierda pueda ser devuelto al profesional. Un Ejemplo de esta petición es la siguiente: “Este cuaderno tiene poco valor para otra persona que no sea su deño/a, sin embargo es muy necesario para ayudar a otras personas. Para ello si en algún momento se extraviara y usted lo encuentra, le rogare encarecidamente devolverlo al licenciado Alberto Abarca Zeledón en la siguiente dirección…” Por último, El reporte de actividades es el grueso del diario y debe contener un registro de lo observado durante los procesos investigativos. El reporte de actividades siempre debe tener un carácter planificado y mantener el anonimato de las personas a quien se describe. Además, la estructura del reporte debe considerar la fecha de la actividad o tarea; día, mes, año, actividades a realizar y, someramente, el propósito u objetivo de la misma. Esto significa cuando, qué y para qué. En resumen, un diario de campo debe ser reconocible por estos tres elementos significativos, la portada, la petición y su estructura.

Así mismo, hay que considerar que en el diario de campo es muy importante la sistematización de la observación, que se logra a través de la descripción, argumentación e interpretación de los datos obtenidos en el campo. La descripción consiste en detallar de la manera más objetiva posible el contexto donde se desarrolla la acción. También, esta consta de contar que objetos hay, como están ubicados y qué características tiene el lugar, con énfasis en la relación que esto tiene con la situación objeto de estudio y no meramente un contar por contar. En esta parte de la descripción también se describen brevemente las relaciones y situaciones de los sujetos en ese contexto y esa cotidianidad. Continuando, La argumentación corresponde a relacionar con elementos teóricos u otras experiencias las descripciones de lo observado con la finalidad de profundizar el contenido del diario. Con la argumentación se le da la razón de ser un diario de campo y no un mero diario de vida. Estos aspectos adquieren mayor relevancia porque permiten abrir la indagación en la investigación que se desarrolla. El último paso es la interpretación, que involucra un proceso de comprensión extrapolado con la experiencia vivida para entender que es lo que sucede. Para esto, es necesario mezclar los argumentos teóricos con la experiencia obtenida en el proceso de observación para comprender el contexto en que se está inmerso. Así también, La comprensión permite una mayor consolidación de los datos obtenidos. De estos tres puntos se puede sintetizar que la sistematización de la observación en un diario de campo depende de la capacidad de dar cuenta de diferentes momentos de análisis, la descripción de hechos, la argumentación con elementos teóricos y la interpretación con lo ocurrido en la realidad.

Por último, el diario de campo, al igual que las formas descritas anteriormente, logra generar instancias de reflexión al entender la información como forma de análisis. Esto ocurre ya que el diario refleja elementos conceptuales, cognitivos, emocionales y relacionales de orden personal que permiten un análisis más profundo de la experiencia, cuando el redactor relata desde su perspectiva lo hechos ocurridos y que le movilizan. Estos aspectos también movilizan en el lector emociones y cogniciones que promueven procesos introspectivos. Agregando a esto, se puede decir que el diario de campo es un instrumento reflexivo en cuanto recoge al investigador y al medio observado para generar un entendimiento de este último. Esta reflexión es de carácter intersubjetiva ya que se recoge la información del redactor y su forma de interpretar la realidad de otros. Además, al entregar información de estas interacciones también se puede generar información sobre las formas de relacionarse en los procesos investigativos. Así también, La narración dentro del diario de campo moviliza un conocimiento reflexivo sobre cómo y cuál es el propio aprendizaje profesional. Esta forma de expresión literaria es muy propia de las ciencias sociales y permite dar cuenta de los hechos en forma secuencial y analizar las transformaciones que el redactor tiene mientras se desenvuelve en su rol profesional. De estos elementos se desprende la idea de reflexión entendiéndola desde los diferentes procesos de análisis que puede tener la información del diario de campo, desde las experiencias emocionales o cognitivas, las relaciones entre el investigador y el medio a estudiar y la forma de descripción narrativa de los hechos cotidianos.

En conclusión, el diario de campo se comprende como un instrumento de recopilación de información que consta de una estructura conformada por una portada, una petición de devolución y un registro de actividades o contenido teórico. También es importante tomar en cuenta que el diario de campo necesita ser escrito con un sistema de trabajo que consta de tres fases, la descripción de los hechos, una argumentación con elementos teóricos y extrapolar esto con la realidad o medio observado. A su vez, igualmente se puede considerar al diario de campo como un elemento que permite generar instancias de reflexión al realizar un análisis de la información descrita considerando los elementos personales puestos en el diario, la relación entre el redactor y el medio y al ver el proceso de escritura como una narración misma.


Referencias:

Obando, L. A. V. (1993). El diario de campo. Revista Trabajo social18(39), 308-319.

Albertín Carbó, P. (2007). La formación reflexiva como competencia profesional. Condiciones psicosociales para una práctica reflexiva. El diario de campo como herramienta. Revista de Enseñanza Universitaria, (30), 7-18.

Martínez, L. (2007). La observación y el diario de campo en la definición de un tema de investigación. Revista Perfiles Libertadores4, 73-80.

A buen entendedor, observación participante

Por Nicol Gaete Muñoz
Docente: Saúl Miranda Ramos
Universidad Católica de Temuco

La observación participante es una metodología o herramienta para la recolección de datos en investigaciones cualitativas. Esta herramienta parte desde la antropología y se extiende a otras ciencias sociales; implica una total inmersión en la comunidad a investigar. Es una metodología que favorece el entendimiento mutuo, es muy contingente a los procesos sociales actuales e incluso puede llegar a ser movilizador de cambios sociales. La observación participante es mucho más que solo observar las acciones de una comunidad.

Imagen relacionadaEn primer lugar, existe una implicación total del investigador en el medio a investigar. Un fin es conocer el contexto detalladamente y desde la experiencia. Algunas experiencias sugieren que el investigador viva un tiempo en el lugar a investigar, mientras que otras dicen que no es necesario, es muy complejo en las investigaciones desde las ciencias sociales determinar los tiempos definidos de interacción con la comunidad. El investigador debe mimetizarse con el entorno, otros autores sugieren que se debe mantener distancia con el objeto de estudio; el punto medio es mantener una relación horizontal con la comunidad sin que el investigador asuma un rol de poseedor de la verdad. Otro fin de la OP puede ser, obtener una doble perspectiva que permita mirar “desde dentro” y “desde fuera” la comunidad. El investigador, al no vivir permanentemente en la comunidad tiene otra visión de su funcionamiento pero al interactuar con su gente y entorno puede obtener una perspectiva más local del funcionamiento. Por lo tanto el investigador desde la observación participante puede convertirse en un ser ambidiestro. Lo fundamental es conocer el significado y los valores vigentes en los grupos que se estudian. Los significados que otorga la comunidad a diferentes actos o situaciones ayudan al investigador a su entendimiento. Los valores predominantes en una comunidad son los que mueven a una comunidad además de ser las bases de la cultura; y varían a través del tiempo. Por lo tanto, con la aplicación de la OP el intelectual se sumerge en el medio a pesquisar.

 La OP es un dispositivo de producción de información muy actual. Inicialmente, es atemporal. Independiente de la época, o contingencias sociales puede ser utilizado por los investigadores. Además, ya sea en un aula o en un frente de combate se puede aplicar sin distinción la OP. Y ésta no tiene un periodo fijo de aplicación dentro de una investigación. La praxis de la OP aporta mayor conciencia de lo investigado cada vez más poniendo en relevancia lo que se experimenta. Mayor conciencia sobre el objeto de estudio donde se puntualiza el objeto o sujeto de estudio diferenciándolo del entorno. Simultáneamente se analiza la relación entre el objeto/sujeto de estudio con el entorno; se realiza un doble proceso, se diferencia y se contextualiza a la vez. La OP otorga mayor relevancia a las experiencias del Investigador. El investigador suele ser un instrumento de investigación de manque que a mayor experiencia mayor precisión en los datos que se obtienen y capacidad de recolectar datos y analizarlos. Así mismo de situarse en el entorno e incidencia de su presencia en el lugar observado. La OP aporta al estudio de los cambios de las dinámicas socioculturales, observando el comportamiento de los sujetos que son participes directos de estos cambios, como por ejemplo los procesos de migración. Ante todo, la OP es una herramienta de Investigación Social vigente.

La observación participante favorece el entendimiento mutuo. En primera instancia entre la comunidad y el investigador, porque en el proceso ambos muestran su naturaleza y lo que esperan el uno del otro,  Lo que contribuye a formar una relación más allá de lo “académico” y propicia el mutuo entendimiento. Intra-comunidad  el entendimiento aumenta debido a la generación de espacios de expresión en el contexto de la investigación, lo que permite a los integrantes de la comunidad expresarse y al mismo tiempo conocer lo que el otro piensa. Esta herramienta crea nuevos espacios que dan cabida a conocerse entre la comunidad y el investigador y a re-conocerse entre la misma comunidad.

La observación participante puede ser promovedora de cambios sociales.  Lo anterior debido a que el investigador puede observar y analizar cuáles son las inquietudes y motivaciones de la comunidad para desde aquí forjar en conjunto a esas personas el inicio de un cambio social pertinente a esa comunidad. La observación se realiza teniendo presente la realidad de la comunidad sujeto de investigación, la territorial y nacional, de esta forma se tiene un panorama general que ayuda a saber qué cambios sociales son oportunos de impulsar. En complemento a otras metodologías de investigación como la IAP se potencia su cara libertaria, por lo que es mucho más probable que la observación participante conlleve a la consecución de cambios sociales reales.

En síntesis la observación participante va, mucho más allá que solo observar las acciones de una comunidad en general o de sus participantes de forma individual, es implicarse, es conocer, es aprehender y colaborar para el bienestar de esa comunidad.

  
Referencias

Robledo, J. (2009). Observación participante: informantes claves y rol del investigador. Nure investigación. 42.

Hernández, R., Fernández, C. & Baptista, P. (2010). Recolección y análisis de los datos cualitativos. Metodología de la investigación (5°ed). México D.F.: McGraw-Hill.  Pp. 418-432