miércoles, 20 de febrero de 2013

Jóvenes Gay de Comunidades Indígenas Mexicanas


Por Saúl Miranda Ramos
Nayely J. García Ramírez
Patricia Aljama Cuenca
Introducción
El patriarcado ha fomentado creencias en la sociedad; de ellas nacen diversas dificultades que, a su vez, originan bastantes males en la sociedad global. Entre ellas tenemos falsas ideas en relación a la existencia de dos sexos. Si nos referimos a estudios de genética, podemos encontrar compuestos cromosómicos que otorgan características sexuales diversas a las personas y de los cuales se hallan: XX, XY, XXY, X, XXX y XYY. En cuestiones de género podemos encontrar que el patriarcado ha generado un analfabetismo emocional en los varones, falta de compasión y deseo de poder. Aunado a todo esto, y a que  las prácticas sexuales no son sólo heterosexuales, nos da una idea de que la sexualidad es diversa (Díaz, 2012). En esta diversidad consideramos a algunas personas como disidentes del patriarcado, las que pretendemos abordar ahora son las comunidades Gay que, por alejarse del sistema patriarcal, son comunidades excluidas las que aunadas a situaciones de pobreza, origen étnico, origen rural, la situación se problematiza aún más.
Con base en ello, quisimos conocer los discursos imperantes y los discursos subyugados de jóvenes gay de comunidades indígenas mexicanas en función de las implicaciones de asumirse como no heterosexuales en su comunidad. Para ello propusimos abordar cualitativamente el fenómeno y así realizar una serie de entrevistas a profundidad, a chicos no heterosexuales,  de 2 Estados de México para analizar el contenido de sus discursos.
La Construcción de Nuevas Comunidades por Jóvenes indígenas Gay en México
Posterior al análisis de contenido se hallaron dos momentos importantes: el primero se refiere a la historia que, como miembros de una familia y una comunidad, han erigido. En la familia de los chicos tiene un peso muy importante el papel de la religión, que para el caso de México la más profesada es la Católica. Esto ha conformado una serie de prejuicios que injieren dentro de la familia. Por otro lado, en el contexto comunitario la homofobia y discriminación e hacen muy presentes. Este primer punto tiene que ver más con los discursos dominantes.
El segundo se refiere a los cambios de contexto y a las redes sociales que ellos han decidido levantar. Los chicos entrevistados, tienden fuertemente a cambiar su lugar de residencia con motivos de estudio lo cual ofrece nuevas posibilidades de ser y estar en el mundo. Además, en esos lugares han desarrollado grupos de amigos que les sostienen socialmente y potencian sus deseos y anhelos de vivir en una forma más armónica en un mundo hostil para vivir la sexualidad disidentemente. Este segundo punto está más acorde a los discursos subyugados que, al florecer, se convierten en las principales potencialidades de los jóvenes gay de comunidades indígenas.
Por ello, consideramos que los jóvenes entrevistados que se asumen como indígenas y que además se asumen como gay están construyendo nuevas formas de vivir en comunidad a partir de su movilidad social. Lo hasta este momento dicho puede observarse en la ilustración que procede, y consecutivamente, detengámonos en una a una:

El Contexto familiar
Como se ha descrito, la familia de origen por un lado protege al joven gay y por otro le complejiza la vida. Le protege dándole cariño y tratando de cuidar que no sea maltratado por la sociedad; le corrige algunas actitudes con objeto de no ser discriminado en el futuro. Estas correcciones van llenando la vida de los chicos de prohibiciones y del imaginario que lo que ellos desean es incorrecto generando prejuicios. En la familia hay asuntos que no se tratan abiertamente, como lo es la orientación sexual por tanto, queda invisibilizada y se vive de supuestos.
Por ejemplo, uno de los chicos entrevistados nos dice en una de las entrevistas que su sexualidad no ha sido cuestionada por su familia; tampoco es algo que se hable. Es algo que se calla.
Si, visito la comunidad, convivo con mi familia. Normal pero ellos no, nunca han cuestionado mi vida (Entrevista 1)
Muy a pesar de ello la familia tiene un peso muy importante para los jóvenes entrevistados. En México el sistema patriarcal ha instalado fuertemente el modelo tradicionalista de familia y de varón (al igual que el de mujer). En ellos la imagen del Macho mexicano representado tanto por el Mariachi lo es también por el vaquero. Que es quien interactúa con el peligro, los animales fuertes entre otros. Al cruzarse la religión con el modelo de masculinidad hegemónica y la posición social, política y económica de la familia entregan al sujeto gay una serie de normas de comportamiento y uso del cuerpo acorde a lo socialmente establecido.
… mi familia se caracteriza porque son ganaderos y así pues, tiene ranchos. Entonces había diversos factores, uno la religión, otro la familia, más de que mi familia tiene un nombre en el pueblo. (Entrevista 3)
Considérese en palabras del entrevistado, cómo él ha de responder a que, en su pueblo, ha de guardar las apariencias por temor a romper con el “respetable” nombre de la familia. Pareciera que desear a una persona del mismo sexo fuera una falta de respeto al bueno nombre. Así mismo las religiones occidentales, que son las que más se profesan en el territorio mexicano, no aprueban las relaciones entre personas del mismo sexo.
Y si yo recuerdo que en todas las religiones, menos en la budista me parece, la homosexualidad está condenada, entonces el prejuicio es milenario pues, ya de ahí histórico el prejuicio. (Entrevista 3)
El joven reconocer el prejuicio contra la homosexualidad como algo histórico; es decir como instalado en un lugar específico y en un tiempo específico, por tanto posible a ser modificado. También hace un reconocimiento a que, en lo geográfico, las diferencias son posibles de tal forma que para una religión oriental como la mencionada el tema gay no hace tanto drama. Si partimos de la idea de que el Cristianismo está fuertemente instalado en México, entendemos que las ideas de las familias, las comunidades y el país son profundamente homófobos.
En una familia con fundamentos religiosos tales como los descritos, entendemos que hay temas que no se dicen, que se callan. Es entonces que algunos de los jóvenes entrevistados consideran respeto:
En el ámbito indígena, pero sobre todo también la religión, porque como que los indígenas están más con la religión, entonces por lo mismo lo ven de alguna manera mal y pues no es realmente aceptado. Con mi familia, pues sinceramente nadien, nunca he tratado el tema con nadien.
          Es entonces que recordamos los postulados freudianos que argumentan que lo que no se habla pareciera no existir; creemos que callar es una forma de anular. Partiendo de la importancia del lenguaje para comunicarnos, constituir nuestras identidades y visibilizarnos en la cultura en la que estamos inmersos, desde teorías psicológicas y psicoanalíticas la importancia de "nombrar" implica evidenciar a grupos y personas específicas (Miranda, 2013). Esto es lo que los sujetos nos han compartido acerca de lo que sucede al interior de sus familias.
Hemos visto cómo en este apartado la religión tiene juega un papel crucial para la vida familiar en las comunidades indígenas. Las religiones mayormente profesadas condenan la homosexualidad y generan mitos sobre ella. Cuando un sujeto homosexual se da cuenta de su propia orientación sexual, tiende a rechazarla porque en el saber colectivo está prohibida. Sin embargo hemos visto también cómo se vislumbran estas ideas como históricas y, por ende, proclives a ser de-construidas. Veamos ahora que aparece en un contexto social un poco más amplio.
El Contexto Comunitario
En el ámbito comunitario aparecen los conceptos de respeto a los otros, el decir las cosas políticamente correctas. Sin embargo la práctica nos muestra algo un tanto distinto; pues a través de los estereotipos estamos limitando la acción de las y los demás a un marco cerrado. Y no solamente es la limitación de aquellos que se asumen como heterosexuales sino de los mismos homosexuales hacia sub-grupos al interior.
Uno de los informantes nos dice que a él no le gusta discriminar, sin embargo, discrimina a algunas otras personas de la misma comunidad gay. Al referirse a los afeminados, a los que se maquillan; desvaloriza el maquillarse porque “estereotipadamente pertenece” al género femenino. En sus palabras él se coloca como varón masculinizado y por tanto como superior a aquellas personas con rasgos femeninos.
… en cuestión de los prejuicios yo realmente no he salido totalmente del closet, solo mis amigos cercanos lo saben. Pero también son gente no tan prejuiciosa pues y de alguna forma yo no me llevo con todas las personas de ahí… (Pausa). Por ejemplo hay algo fundamental que creo que a muchos gay nos ha faltado y creo que nos faltamos al respeto y eso hace que la gente te falte al respeto, a mí no me gustaría, no se andar, ¿Cómo te digo?…(pausa) Mi forma de ser, no critico eso, cada quien tiene su forma de ser pero trato de no pintarme, tratar de parecerme a una mujer, porque eso no es lo mío pues, soy gay pero en la cuestión sexual no en esos estereotipos. (Entrevista 3)
Por un lado mostrarse lo más masculino posible, puede ser utilizado como una forma de auto-defensa en un mundo altamente violento y homofóbico; pero también es una posición de poder frente a quienes presentan características físicas o comportamentales más femeninas. De esta manera, como lo dice la cita de entrevista, el sujeto se va volviendo selectivo de sus amistades. El sujeto argumenta su desacuerdo con ser irrespetuoso; sin embargo el selecciona perfectamente sus amistades y por tanto, segrega.
Así mismo se observa en la cita, la manera en que el sujeto enunciante parte en tanto género. El arguye que el ser gay le hace ser parte de los machos en tanto especie, masculino en tanto género asumido y un deseo sexual por los varones. Él rechaza la ambivalencia, pareciera que prefiere un rol masculino bien marcado; me refiero a una concordancia entre su sexo y el género asignado a éste. Es decir, su disidencia es solamente en tanto sujeto de deseo hacia alguien de su mismo sexo.
Esto no es fortuito si relacionamos esta manera se asumirse como gay al interior de una comunidad indígena mexicana, la cual ha sido permeada de la modernidad y del pensamiento dicotómico en aras de una vida social comunitaria mejor. Al referirme al pensamiento dicotómico hablo en específico de las posibilidades duales de sexo y género con su correspondencia al deseo. Este pensamiento es adquirido y encarnado por los sujetos gay en su proceso de socialización a través de los castigos sociales instalados en la sociedad. De esta manera nuestro entrevistado nos dice:
… cuando vivía en la comunidad, era yo totalmente cerrado a todo, a todo, a todo, a todo obviamente en la comunidad, nosotros los indígenas pues vemos de alguna manera lo vemos aún ven mal ser gay, no es aceptado, no es nada aceptado.
Hay una esperanza en las palabras del chico, cuando dice: aún lo vemos mal, implica que esto puede cambiar; él ha cambiado su forma de pensar y ahora que ha salido de su comunidad las cosas son diferentes. Pareciera que el futuro para los jóvenes gay de las comunidades indígenas es esperanzador a partir del tiempo. Lo mismo sucede cuando pensamos en culturas mesoamericanas como la Náhuatl o la Maya en las que participaban activamente sujetos gay, o en culturas actuales que nos indican que las personas gay tienen ciertas cualidades de sanación. Estos ejemplos nos dicen que del pasado prehispánico hemos atravesado por una transición a la modernidad, la cual no nos favorece como comunidad gay ni como comunidad indígena, y que ponemos las esperanzas en la mirada postmoderna de la Ciencia. Muy en específico a las nuevas corrientes filosóficas, teóricas y prácticas de la Psicología, Psiquiatría, la Medicina, los estudios de Género y la teoría Queer. 
Mientras eso llega, por ahora se vive homofobia. Por temor a agresiones los jóvenes van callando, dejando de hacer, dejando que su conducta sea controlada para evitar ser socialmente castigados. Más adelante veremos cómo esos castigos y esa violencia son disfrazados de manera que parecieran sutiles pero que al final cumplen con su cometido de moldear las acciones de los sujetos gay. Tanto es, que los chicos entrevistados nos dejan ver el miedo con el que comunican a su familia su orientación sexual y cómo, incluso la madre, rechaza y mira con dolor la posibilidad de tener un hijo homosexual.
… hace tres o cuatro años que salí del closet con mi mama, lloró, se puso muy mal, casi decía yo prefiero un hijo delincuente que un hijo homosexual. (Entrevista 3).
En la cultura homofóbica, las estrategias de control de la conducta y la perpetuación de un modelo heterosexual obligatorio se llevan a efecto, entre muchas otras, a partir de las burlas. Nuestros entrevistados nos comentan que estas no se hacen abiertamente ni de manera directa; es decir, la discriminación no se hace tan evidente y descarada. Ya decíamos en un punto anterior que lo políticamente correcto, en los contextos estudiados, es verbalizar la postura de: “Nosotros no discriminamos” aunque ésta sea encubierta encontrando lo llamado Violencia in-visibilizada.    
… los momentos en que sientes como la gente te rechaza totalmente, las burlas, las críticas no solo en… en el salón no era tanto, no eran las burlas, pero eran como que los rechazos, los sentías, pero en la calle ¿no? Las burlas, las críticas, al ir conviviendo con otras personas. No las hacen abiertamente, pero tú te das cuenta, no  las burlas que hacen hacia tu persona, hacia tus gustos, tus preferencias.
Véase también:
… me ha pasado que sí he recibido agresiones pero no son tan así de decirte groserías y golpes, casi siempre son indirectas de las cuales yo reacciono de una manera, así como que, no agresiva sino de una forma que elevo la voz para defenderme. (Entrevista 3)                      
          De esta manera los sujetos gay de las comunidades indígenas, y también no indígenas, pareciera que van escondiendo sus gustos, sus preferencias, sus comentarios; su propia manera de hacer las cosas. Pareciera que, poco a poco los van callando hasta ahogar su voz, hasta desconocerse a sí mismos e incluso hasta ser homofóbicos consigo mismos.
          Desde el seno familiar, en la entrevista es dicho, tanto las madres como los padres procuran reprender las conductas de los chicos de manera que los mismos sujetos comentan que fue lo mejor que pudieron haber hecho ya que esto disminuyó el índice de agresiones por parte de sus compañeros en función de sus orientación sexual.
Y durante toda la primaria me tuvo así, aparenta esto, mucha censura, pero le agradezco eso, porque algo que pasa en todos lados, pero más en las comunidades pero sobre todo en los pueblos es esa imagen estereotipada del gay o sea muy femenino, promiscuo y todo eso, y yo al menos en mi pueblo no tengo esa fama, o sea dicen que soy muy fresa, en ese sentido yo nunca me he involucrado, nunca he enseñado esa forma pues. Nunca me he juntado con chicos así, de hecho yo me junto con niñas lesbianas y niños gay pero que no se nota digámoslo así, nosotros nada más sabemos y así… (Entrevista 3).
En contraposición al estereotipo de “gay muy femenino” y  promiscuo, se asume en la imagen de fresa; lo cual le da una posición distinta frente a su comunidad. Una persona fresa es una persona que es presumida, inaguantable, altiva, arrogante, que se cree mejor que los demás, no siempre adinerada. Una persona fresa es lo opuesto de naco. El término  naco es usado para referirse a aquello que tiene que ver con lo indígena, con lo indio; según el diccionario de mexicanismos de Gómez de Silva (2001). De entrada, ya el término indio es despectivo. Así mismo un naco, según esta misma fuente, es una persona de bajo nivel cultural y un ignorante. Pareciera que el sujeto prefiere ser identificado como  arrogante, presumido y discriminador por nivel cultural más que ser gay.
Las palabras de los sujetos nos indican que pareciera existir una tensión cuando nos verbaliza que lo importante para él es no discriminar y las veces que esta misma persona discrimina a personas de otros grupos o subgrupos sociales. Siendo esta persona discriminada, también discrimina.
A mí lo que me entristece del mundo gay, lo que me pone mal, es que tengo varios amigos que son muy superficiales en ese sentido Yo no puedo creer que un homosexual critique a una persona si es homosexual, siento que deberíamos ser los pioneros de la tolerancia y no lo somos y yo era así… En mi grupo éramos así de que nos sentíamos muy acá y de que... “mira como se ve”. (Entrevista 3)
La discriminación que un sujeto gay puede ejercer hacia otras personas, van desde la situación socioeconómica, el nivel de estudios, nivel de adquisición hasta por prácticas sociales en el ejercicio de la sexualidad. De esta manera podríamos estar hablando de un sujeto gay que promueve prácticas homofóbicas.
… porque en cierto momento cuando yo trate de no ser gay…(pausa) Porque yo tuve novias, anduve con varias chavas, para tratar de...(pausa) hubo un momento en que yo dije, no soy gay, no, ¿porque? yo no... y había niñas que les gustaba y tuve como 3 o 4 novias y en ese momento que yo me encerré en ese mundo dije, “no, no soy gay” me volví muy intolerante y en esto la homosexualidad me ha hecho ser muy tolerante, en todos los aspectos, no solamente en la diversidad sino tolerante en la cuestión de aceptar, sino de tolerar diversos pensamientos que no sean parecidos a los míos y sobre todo mi carrera, mi carrera de educación especial me ayudó muchísimo porque ahí vemos diversidad, respeto, tolerancia y creo que hasta ahorita mi licenciatura me ayudó mucho a aceptarme. (Entrevista 3).

Vemos cómo al no asumirse y no aceptarse, lo que en occidente se llama estar dentro del clóset, él mismo se vuelve intolerante con las personas homosexuales. Nótese que hasta este momento ninguno de los entrevistados ha usado  la palabra clóset. Podría decirse que en situaciones de no asumirse pueden tornarse agresivos. Esto viene reforzando la idea de que las personas homofóbicas tienen latente un grado de homosexualidad. 
Desde esta postura, donde el contexto se torna homofóbico y los sujetos, en algunos momentos han sido auto-homofóbicos las cosas van cambiando en la misma historia de los sujetos entrevistados. Vemos en su discurso, cómo el sujeto al ir moviéndose en su propio contexto social, al ir estudiando una carrera universitaria, al ir creciendo y al ir comportándose como las reglas hegemónicas lo solicitan, la familia y la comunidad lo van reconociendo.
Los prejuicios o sea, lo social,  y te digo ahorita ya estudie y mi mama ya ha cambiado su forma de pensar y pues si yo ya me he dado cuenta de muchas cosas, de que a veces los papas tal vez tienen esa mentalidad de que “no quiero que la gente lo discrimine”, entonces yo le hago el daño y le digo, “no te comportes así para que la gente no se burle”, y yo… (Pausa) ya ha cambiado mi perspectiva. (Entrevista 3)
Vuelve nuevamente el punto en el que, para evitar ser socialmente sancionados, se recurre al comportarse según la heteronormatividad, y en algunas ocasiones estas prácticas son fomentadas por la madre y el padre para, así, evitar que sea discriminado. En algunos momentos podemos pensar que lo que pudiera cambiar es el contexto y no la persona. 
Los sujetos nos han mostrado cómo los estereotipos pueden funcionar como controladores de la conducta, más específicamente y para el caso que nos incumbe, de la conducta de las personas gay. Estos estereotipos, pareciera que fundamentan el rechazo por aquello que tenga que ver con lo no heterosexual y van tornando una homofobia internalizada incluso en los mismos homosexuales. En los casos abordados, las reprimendas sociales han sido, más bien, a través de la violencia simbólica que los sujetos perciben como no directa. En fin,  tanto la familia como la comunidad ofrecen situaciones de las cuales los jóvenes indígenas gay parten hacia el desarrollo de sus posibilidades.
                   
El Cambio a Nuevos Contextos
Si bien en la familia y en la comunidad indígena, los jóvenes gay entrevistados son reprimidos por las personas de su entorno, estos se sienten libres de vivir su sexualidad y sus expresiones afectivas, amorosas y de deseo en otros lugares. Estos nuevos sitios tienen que ver con el estudio de una carrera universitaria o un trabajo y no están tan al alcance del ejercicio de poder de los miembros de su familia o comunidad.
Lo jóvenes indígenas en la actualidad son sujetos que pueden o no estudiar una carrera universitaria. Cabe señalar que no estamos hablando del estereotipo de indígena, sino de sujetos que hablan una lengua sino que habla tres o cuatro: al menos una lengua indígena (Que en México hay más de 62), Español, Inglés u otras; que son profesionales, que tienen una trayectoria importante en su comunidad a través de la participación en Organizaciones No Gubernamentales, en Política, en Instituciones Educativas, en Pequeñas y medianas empresas entre otras. Es decir hablamos de un sujeto que no corresponde a la idea de un sujeto ignorante, que a todo dice que sí, que es tímido y no puede decidir el rumbo de su vida personal, familiar y comunitaria. En efecto, hay de todo; tanto los unos como los otros, pero en general los jóvenes indígenas han estado cambiando con el paso del tiempo y las eras pre-modernas, modernas y post-modernas (Miranda, 2010) en una interacción continua con las tres.
          De esta manera, un sujeto Universitario se mueve tanto en sitios de opresión como en sitios privilegiados (Miranda, 2011). Es decir, estos jóvenes indígenas gay en algunos momentos se muestran como oprimidos pero en otros, cuando el conocimiento que han desarrollado en sus Universidades, pueden hacer uso de lugares desde el ejercicio del saber/poder.
Y mis tías sobretodo tienen todavía muchos prejuicios, es porque ellas van al templo, pero el conflicto directo era con mi mamá, pero como ya estudie, y mi mama ha visto como hablo, me expreso, como hago el trabajo y como me comporto ha cambiado mucho su forma de pensar y también ha habido un pilar fundamental en esto que es mi hermano, mi hermano es heterosexual pero mi hermano está estudiando artes plásticas y lee mucho, mucho, digamos que ha preparado ese cambio para mi mama. Entonces le hacemos ver a mi mama, le hacemos ver. (Entrevista 3)
Algo que se ha visto en sujetos universitarios de comunidades indígenas es el compromiso que tienen por cambiar su entorno familiar y comunitario (Miranda, 2013 y 2007). Una vez más aquí se muestra cómo a partir de su saber y el de su hermano, estos influyen en las percepciones de su madre al mismo tiempo que transforman su propia vida.
… la carrera me ha ayudado mucho, porque esos 4 años que estudie la licenciatura conocí otro mundo. Nos fuimos a la sierra donde ves tanta marginación, tanta pobreza, y te das cuenta… siento que la carrera me enseño muchas cosas, conocí mucha gente increíble, desde un campesino en la Sierra, en la costa de Oaxaca[1] conocí gente muy buena, personas que tienen discapacidad y ven la vida de otra forma. (Entrevista 3).
Un punto que me parece relevante es el que toca este chico, ver la vida de otra forma. Creo que es lo que teóricos y teóricas del género y las sexualidades han desarrollado, la posibilidad de ver la vida de otra manera. De reconocer y respetar esas maneras de ser y estar en el mundo.
El llegar aquí a otro pueblo de la Sierra Norte, el llegar sobre todo a la Universidad fue cuando realmente abrí mi mente y me… fue cuando  me acepté al llegar a la Universidad, conocer otro tipo de personas que venían de diferentes lugares, conocer otros pensamientos, otras mentes, fue lo que me ayudó ¿no? Porque vivir también en la comunidad como que te cierra mucho la mente, vivir con eso, vivir con lo que es la comunidad ¿no?
Como lo dice el entrevistado, pareciera que la Universidad ayuda a los estudiantes indígenas, y en este caso, también gay a abrir un mundo de conocimiento; a no quedarse con solamente el conocimiento de que su comunidad le ofrece sino ir más allá. Hemos señalado ya que en las comunidades indígenas la no presencia y el no lugar explícito para las personas gay les anula. Puede ser que ellos estén encontrando un sitio en otros pueblos o ciudades  y en Universidades para que, desde ahí, abran espacios que sí les incluyan y donde su presencia pueda ser reconocida en tanto jóvenes, en tanto indígenas y en tanto gay.

El apoyo Social
En estos nuevos contextos los jóvenes entrevistados se han encontrado con personas que, según reportan, son bastante significativas para ellos puesto que han recibido apoyo de ellos y ellas.
En un primer lugar, aparece la figura de un profesor, que saliendo un poco de su responsabilidad tradicional de dictar clase se ha preocupado por situaciones personales y emocionales de sus estudiantes en general. Este profesor toca la vida de un sujeto y la transforma. Este maestro como sujeto más experimentado, sensibilizado al tema, es capaz de generar cambios en las vidas de sus estudiantes. De este actor social el sujeto entrevistado se ha valido y afianzado como un lugar seguro desde el cual proyectarse como humano y del cual toma fuerza para despegar en su fortalecimiento y asumirse como gay ante sus compañeros de clase.
… en una ocasión que, pues, un maestro se acercó y me platicó sobre lo mismo, me dijo que, pues que no tenía yo por qué sentirme mal, que era mi decisión, que era, pues así nací, que debería aceptarme como tal y que tenía yo que enfrentar las cosas como son y decidí enfrentarlo ante el grupo.
Es así que el sujeto continúa su proceso de aceptación con ayuda del profesor quien lo coloca en un lugar activo frente a su situación. El profesor, quien al parecer comprende bastante bien las relaciones humanas, le explica al más joven las maneras en las que se pueden ir estableciendo relaciones interpersonales; sean estas de cariño como pareja o como amigos.
De ahí fue cuando el maestro me… cuando se acercó este maestro y me dijo que tenía yo que aceptarme tal como fuera yo, que él se daba cuenta de la actitud, del comportamiento del compañero y había platicado con él y que el compañero no lo hacía de mala onda, sino lo hacía porque sentía ese cariño por mí porque me... Me estimaba mucho y quería pues que de alguna manera yo también me aceptara yo, ya después de haber platicado con él, me fui acercando.
De igual manera, en muchos momentos del discurso estudiado se alude a la aceptación de otros. La posición del sujeto puede ser que en función, implícita, de una mayoría heterosexual. Si nos remitimos a la escala de Kinsey, (en McCary, 2000) podemos comentar que en sus 5 grados que van desde el completamente al completamente heterosexual pasando por un continuo de grados de bisexualidad muy pocas personas caen en los extremos y la mayoría está distribuida de diferentes maneras al centro. Es entonces que ni los completamente homosexuales ni los completamente heterosexuales conforman la mayoría. 
Quiero traer a colación la metáfora que se compartió en un diplomado: El patriarcado (con su heterosexualidad hegemónica), así como el capitalismo son un castillo con de paredes huecas que, en cualquier momento, puede caer (Díaz, 2012). Entonces me pregunto ¿Por qué esperar la aceptación de una mayoría que puede no existir?
Todos actualmente lo saben, todo mi grupo lo sabe. Fue muy difícil, primero decírselos a algunos, unos, obviamente, por lo que escuchaban o siempre lo sabían, pues algunas personas me aceptaban, unos no, pero al final fue muy… me agradó mucho que pues… que todos me aceptaron, todos en el grupo supieron entenderme y pues aceptarme tal como soy. Creo que han sido de las experiencias más difíciles.
De cualquier manera, ser aceptado y sentir la pertenencia a un grupo ayuda de mucho y se desarrolla el sentido psicológico de comunidad. El resultado del chico entrevistado parece ser agradable para él pues logró que un grupo universitario completo le incluyera dejando de lado la homofobia. Del proceso de comunicarlo a sus compañeros universitarios, continúa para este chico una bonita amistad entre varones y mujeres.
Generar relaciones de amistad y grupos a los cuales pertenecer, son estrategias que la madre de un entrevistado le recomienda a su hijo.
Mi mama me dice de la técnica de llevarme con muchas personas, y las personas te arropan, o sea vas creando esos lazos y ellos te protegen, no permiten que la gente  se burle y así tengo muchos amigos. Todos los amigos que yo tengo si saben, pero cuidan esa parte de que no me lastimen y todo eso… (Entrevista 3)
Siguiendo el concepto de salud de la OMS, y sin la pretensión de establecer una definición meramente médica, nos percatamos que éste abarca las dimensiones físicas, psicológicas y sociales. Con base en ello, entendemos que el bienestar además, puede ser entendido como el establecimiento de relaciones en las cuales la persona se sienta contenida. El mismo sujeto entrevistado continúa diciendo:
… tengo muy buenos amigos, me he rodeado de personas maravillosas. Tengo amigas que dan todo por mí, y eso, fíjate que hubo tiempo en que yo ya no creía, porque yo sufrí mucho con mis parejas, mis amores siempre han sido fatales. Entonces, pero siempre han estado personas que me han apoyado, amigos y amigas, entonces eso me ha ayudado mucho… (Entrevista 3)
Estas relaciones tan fuertes y tan importantes para la vida de un sujeto son susceptibles a empezar desde detalles pequeños, desde conversaciones cortas donde una persona deposita su confianza en la otra y le comparte un poco de su vida persona.
… fui abriendo más un poco con dos amigas. Fue a ellas a quienes les empecé a platicar sobre mis sentimientos, nunca me preguntaron, nunca me dijeron nada, me aceptaron como tal, no hubo problema, de ahí ya fue pues en el salón.
Conforme las palabras van fortaleciendo esos lazos de amistad y conforme se van compartiendo tiempo y actividades, las personas podrían llegar a estimarse y amarse.
Me dijeron sabemos cuáles son tus gustos y sabemos… te aceptamos porque te amamos, eres nuestro mejor amigo y siempre te vamos a aceptar seas como seas.
Ante una cita de entrevista como la anterior, nuevamente me pregunto, a qué se referirán las personas cuando, sin mencionarlo concretamente, se refieren a sus gustos. Obviamente no se refieren a sus gustos gastronómicos o musicales si no que, efectivamente, ese silencio puede tener una connotación sexual.
Al mismo tiempo, se observa cómo las y los amigos acogen al chico homosexual y en un segundo momento el entrevistado menciona a lo que sí se refieren sus amigos.
… nuestros lazos de amistad se hicieron muy fuertes y desde el momento en que me conoció me dijo: sabes que contigo no hay problema, no importa si te gustan los hombres, te gustan las mujeres, es tu vida y yo te respeto como seas.
Un hecho que nos ilustra que el grupo de amigos/as no ha asumido la orientación sexual del informante de manera que no lo hablan. Independientemente de colocarle un nombre a la orientación sexual del amigo o no, algo sumamente relevante puede ser la pertenencia al grupo y la libertad en disidencia con la que el chico consigue ejercer su vida sexual.
El entrevistado nos deja ver un grupo, en cuya dinámica se ha trascendido del compañerismo de clase universitaria a un grupo de amigas y amigos. El chico atribuye esta transición a los grupos de discusión que hizo con su profesor y al hecho de que él habló con sus compañeros de su orientación sexual y lo dice de la siguiente manera: 
Como todos… son tus compañeros… convives, trabajos, no sé--- convivios que hacen… y ya pero pues en mi caso pues… no, porque con mis compañeros salgo de viaje, me voy a estos lugares, realmente están esos lazos de amistad, me voy a quedar a sus casas, nos podemos platicar, podemos pasar dos, tres, cuatro, cinco… toooda la noche platicando así de.. que.. de nuestras vidas y hablar sin prejuicios ni nada y explayarnos totalmente como somos. Creo que eso es lo más importante que puedes explayarte, sacar tus sentimientos. Porque muchas veces sientes las ganas pero si no estás con tus amigos con quien? Entonces yo no tengo realmente los que son mis amigos, mas .. con los que tengo lazos más fuertes, voy con aquellos amigos con los que a veces no platico tanto y ellos están siempre ahí. Me escuchan y yo escucho sus vivencias. Existe pues una retroalimentación, en todo eso.
Puede ser claro de ver la manera en que éste chico rompió el silencio y, finalmente pudo hablar de sus sentimientos, de sus amores, de sus deseos y el resto del grupo de amigos, le escucha. De esta manera puede ser entendido que la posibilidad de hablar libera. Tomar la palabra y ofrecerla puede ser entendido también como una gestión del poder: del poder decir la palabra, de poder nombrar al mundo en un sentido Freiriano. Es así como el sujeto arguye:
Pues fue… pláticas que hacemos con los grupos, pláticas que tenemos sesiones más o menos una vez al mes o mes y medio hacemos sesiones y ya dentro de esas sesiones cada quien da su punto de vista: puede hablar de cómo se siente en el amor, con su familia, con los compañeros, y pues en alguna ocasión me tocó a mí, pues tuve que hablar que había muchas cosas que me dolían, que el no ser aceptado pero que… pues no lo dije abiertamente sobre mis preferencias obviamente todos se dieron cuenta que pues… sabían que yo tenía otros gustos , que era diferente, pero quería que todos me aceptaran, que me valorara como era yo, pues todos me apoyaron en ese momento y me sentí muy bien, obviamente lloré pero me sentí muy bien.
El informante subraya la manera tan importante en la cual se han tornado las reuniones que “un profesor implementa” donde se abordan temas personales para el crecimiento personal y grupal. Una cualidad de estas sesiones es la posibilidad de tomar la palabra y enunciar sobre aspectos personales, emocionales, entre otros. Esto nos ejemplifica cómo él lo dice: hay cosas que me duelen, como el no ser aceptado, tengo otros gustos, soy diferente, quisiera que me aceptaran, que me valoraran como soy. Como resultado el grupo le apoyó, lloró y él se sintió muy bien después de haber hablado aquello que por años había estado callando ante un grupo escolar. Finalmente, y después de diálogos el chico ha desarrollado y fortalecido amistades.

El apoyo social se muestra como un elemento decisivo en el desarrollo de los jóvenes gay de comunidades indígenas. Entendemos que en estos lugares geográficos el papel de las personas mayores es valorado por las personas más jóvenes. En este caso la presencia de un profesor es sumamente valiosa cuando participa en el desarrollo no sólo profesional sino personal y emocional de sus estudiantes y en específico de sus estudiantes gay. Cómo este mismo proceso se fortalece cuando el trabajo realizado es abordado de manera grupal a través del compartir, dialogar y la ruptura del silencio del chico gay.

Consideraciones finales
Nuestra apuesta fué encontrar en los discursos subyugados las potencialidades que abren paso a los chicos para poder vivir y sobrevivir en el mundo obligado heterosexual. De esta manera encontraremos cómo poder, en caso posible, ayudar a chicos no heterosexuales a poder afrontar sus problemas introduciendo los resultados de éste análisis como voces de testigos externos.
Es así que nos hemos dado cuenta de que, los chicos asumen que vienen ya, con una carga familiar y comunitaria que no pueden cambiar de un solo tajo. En su familia la religión y el guardar las apariencias ante el cuidado del nombre es algo temible de desobedecer. Dentro de la misma familia los prejuicios hacia las personas homosexuales van limitando, encasillando y encadenando a la persona gay otorgándole una invisibilidad que, como persona no le ayuda.
El contexto comunitario viene a apuntalar la situación familiar. En ella se habla de lo deseable: no discriminar o no agredir a los chicos gay; sin embargo, la violencia ejercida es disfrazada y controlada a partir de los estereotipos con una carga de culpa y vergüenza muy alta. Así surge el papel del discriminador desempeñado por el discriminado. Esto es, existe la posibilidad de que el sujeto gay (escudado por una apariencia varonil) discrimine a aquellos que no practiquen ser lo suficientemente varoniles; de esta manera van conformando la auto-homofobia. Los chicos también perciben la posibilidad del cambio en su comunidad e inician con lo más próximo que es su familia.
Les ha ayudado a generar nuevas posibilidades el cambio a nuevos contextos a través de la migración. Al moverse de contexto incrementan la posibilidad de su desarrollo. En este caso ha sido hacia la Universidad que además les provee de saber/poder y que los chicos van ejerciendo en incidencias de su propia comunidad.
El apoyo social sostiene a los jóvenes gay en sus nuevos contextos y con ellos crean sentido de pertenencia a sus nuevas comunidades con las que han roto el silencio y con quienes gestionan el poder de la palabra. En conclusión, estos son algunos de los discursos imperantes y los discursos subyugados con los cuales han construido nuevas comunidades por parte de jóvenes indígenas gay en México

Bibliografía
Díaz,  A. (2012). Desaprender el género. Diplomado en Terapia Narrativa. Colectivo Prácticas Narrativas. Cholula, Puebla.
McCary, J. & McCary, S. (2000). Sexualidad Humana de McCary. Manual Moderno; México.
Miranda, S. (2013). Profesionales Indígenas con Postgrado; Rumbo a la Autonomía Laboral. Aquí Estamos Revista de Ex becarios Indígenas del IFP en México. 
Miranda, S. (2013). Una experiencia en Animación Situada en un Contexto Universitario Rural. Pedagogía Social Revista Interuniversitaria. Madrid, España.
Miranda, S. (2011). Análisis de un Proceso de Aprendizaje Dialógico de Estudiantes Universitarios que Organizan y Participan de un Proyecto Socioeducativo a partir de sus Discursos y Prácticas. Tesis de Magíster en Psicología Comunitaria. Universidad de Chile.
Miranda, S. et al (2010). Jóvenes Estudiantes Indígenas de UNIDES; Aproximación Construccionista. Cuaderno de Trabajo del Magíster en Psicología Comunitaria de la Universidad de Chile.
Miranda, S. et al (2007). Animación a la Inserción Profesional de Estudiantes Indígenas de la UNIDES en Saberes e Imaginarios en Diálogo, hacia un Nuevo Orden Social. Signo Centro Interdisciplinario. Montevideo, Uruguay.

Comunicación: saulmirandaramos@gmail.com



[1] Los nombres de los lugares han sido modificados por ficticios y generales con fines de confidencialidad. 

Masculinidades y el trabajo con varones gay en zonas indígenas


Por Saúl Miranda Ramos
y Nayely J. García Ramírez

La práctica de la Psicología Comunitaria se ha desarrollado desde muy diversos frentes; en muchos de los casos para subsanar los efectos de la exclusión social de ciertos grupos. En los últimos años se ha luchado por los derechos de la comunidad Lésbico-Gay-Bisexual-Transexual-Transgénero- Travesti-Intersexual (LGBTTTI) y muy a pesar de los grandes logros obtenidos aún queda una gran deuda por saldar. Para el caso de las personas de la comunidad gay en los pueblos indígenas de México, muy poco se ha discutido y mucho menos se ha abordado desde la praxis. Sin embargo, el trabajo comunitario presentado en el programa de radio Varones en la Intimidad revela una forma de abordaje y los efectos en las potencialidades de varones indígenas gay desde una mirada de la Psicología Social Comunitaria.

Los cimientos del abordaje presentado se encuentran en el Movimiento de Integración y Liberación Homosexual (MOVILH) de Santiago de Chile, cuando en el año 2009 ingresa Saúl Miranda Ramos a ofrecer psicoterapia dirigida a personas de la diversidad sexual en esa misma Ciudad. Inicialmente se trabajó desde un prisma estructural de terapia familiar. Conforme avanzó el tiempo se miró a manera de alternativa la psicoterapia fundamentada en la teoría crítica como una acertada intervención en la comunidad LGBTTTI; muy en específico me refiero a la Terapia Narrativa.

Un segundo momento es el espacio generado para la planeación y puesta en marcha de un Encuentro Estudiantil en una Universidad del Estado de Puebla. En el Encuentro, la participación de chicos y chicas gay (además de heterosexuales) provenientes de comunidades indígenas se reúnen para la toma de decisiones de este evento académico. Un dato detectado es el alto grado de participación social de los y las chicas gay tanto en su comunidad como en espacios alternativos de creación que, finalmente, resulta en transformación social.

No menos importante es el trabajo realizado en el Observatorio Ciudadano de Derechos Sexuales y Reproductivos de la Ciudad de Puebla quien, financiado por el Fondo Mundial, se implementa un programa de prevención del VIH en hombres que tienen sexo con hombres (HSH). Desde esta organización se han realizado intervenciones de promoción del uso del condón en comunidades como Cuetzalan, Ayotoxco, Teziutlán, Atlixco y la Ciudad de Puebla. Este espacio fortalece las habilidades de autocuidado de varones gay al recibir información y preservativos gratuitamente.

Conforme estas actividades recorrieron su cauce, nuevas preguntas se formularon de manera que se dio origen a una Investigación acerca del cómo jóvenes indígenas gay afrontan situaciones traumáticas. Esta pesquisa se basa en ideas de Michael Foucault aplicadas a la Terapia de manera que se buscan los discursos subyugados de los chicos con el fin de de-construir los discursos hegemónicos  en la historia de los entrevistados y, por tanto, en la sociedad. Para ello se entrevistaron a chicos del Estado de Oaxaca y Puebla en el año 2012 y se presentarán los resultados en el Congreso Internacional de Psicología Social en la Universidad Autónoma de Barcelona.

Basado en intervenciones para desarrollar nuevas y diferentes formas de vivir las masculinidades, hubo un acercamiento al proyecto “Nahuas y Saharahuis” en Cuetzalan, Puebla donde se trabajó un taller que promovió algunas prácticas para vivir en formas alternativas de masculinidad y alejándose de la masculinidad hegemónica. En estos talleres se realizaron actividades, de manera presencial y online desde Cuetzalan hacia el Sahara, dirigidas principalmente a jóvenes.

En la actualidad se desarrolla un proyecto alternativo denominado “Psitius: Arte, Cultura y Desarrollo Humano” en la Ciudad de Puebla. En este lugar se gestan actividades culturales dirigidas a la comunidad LGBTTTI tales como Talleres de animación a la lectura, Cine debate, Ciclos de lectura gay, Tango Queer, Salsa Queer, psicoterapia respondiendo a las necesidades de la comunidad gay y una cena de gala para celebrar el día del amor y la amistad en este 2013.

Como hemos visto, se ha llevado a cabo toda una serie de actividades organizadas para, con y desde chicos y chicas gay en continua interacción con personas heterosexuales. De esta manera, hemos estado generando diferentes formas de relación en diaria convivencia y respeto. Con ello creemos que aportamos de manera holística al desarrollo de personas gay y a la disminución de la homofobia en personas heterosexuales – sobre todo en algunos varones-. Este mismo recorrido fue presentado en el programa de radio Varones en la Intimidad conducido por Cirilo Rivera García a través de www.sabersinfin.com. Las acciones comunicadas nos dejan ver abordajes y efectos en las potencialidades de varones indígenas gay desde una mirada Crítica de la Psicología Social Comunitaria.


martes, 12 de febrero de 2013

El Sentido Psicológico de Comunidad; Comunidades Náhuas de la Sierra Nororiental de Puebla, México


Por Saúl Miranda Ramos


Es de vital importancia atender el sentido de comunidad en los proyectos de intervención en Psicología Comunitaria y en las Ciencias Sociales en General. La inmersión en una comunidad ofrece conocimiento impresionante cuando podemos notar en “el mundo de la vida” aspectos como el abordado; tal es el caso de una Fiesta Comunitaria en la Sierra Nororiental de Puebla en México y un funeral en el mismo lugar. Reflexionar sobre ello y sobre teóricos en Psicología Comunitaria nos proporciona luz para fundamentar y guiarnos en nuestras próximas intervenciones.

En relación al concepto de sentido de comunidad entendido por Sarason (1974) y que define como la percepción de similitud con otros, una interdependencia consciente con otros, una voluntad de mantener esa interdependencia dando o haciendo a otros lo que se espera de ellos, el sentimiento de que es parte de una estructura mayor, estable y de la que se depende, se entiende que las comunidades indígenas de esta región muestran su peculiar sentido de comunidad. Es apreciable que los integrantes de una comunidad poseen una similitud entre unos y otros en el sentido de que, por ejemplo, para la fiesta comunitaria todos y cada uno de los miembros aportan algo sea en especie, en trabajo, en participación. En esta misma fiesta podemos ver la manera en que se presenta la interdependencia en el sentido de que, mientras unos danzan, otros financian arreglos florales, unos más organizan el jaripeo, otros el baile; hay quienes se encargan de organizar las danzas, hacer la comida, los atoles… y así sucesivamente. Cabe mencionar que para la organización de esta fiesta no existe ley escrita, sino que cada miembro sabe lo que le corresponde hacer o quiere aportar y voluntariamente se lleva a cabo. En el caso de esta misma fiesta patronal, la mayordoma se preocupa de que los visitantes a su casa se encuentren “bien atendidos” es decir, que todos y cada uno reciba alimentos y bebidas para que estén satisfechos y contentos. Cada miembro sabe que debe hacer lo mejor posible lo que le corresponde pues de esta manera, cada cual con su aportación y desde su área contribuye a hacer la fiesta del pueblo mejor. Finalmente esto da status a este pueblo frente a otros. En suma, la experiencia de la fiesta comunitaria descrita hace patente lo que Sonn y Bishop (2002), entienden por sentido de comunidad, que es lo que caracteriza a los grupos sociales.

En una intervención comunitaria es preferible no hacer oídos sordos al sentido de comunidad, más bien reforzarlo, valorarlo, fomentarlo y desde ahí generar nuestros proyectos de intervención. Lo dice Paulo Freire (2002) al afirmar que nuestras intervenciones han de ser desde, para y con la comunidad donde en ningún momento se nieguen las identidades y la cultura del pueblo abordado. En este tipo de intervenciones se plantea un diálogo entre el sujeto interventor y el sujeto intervenido convirtiéndose ambos en SUJETOS de conocimiento. Con ello se inicia un diálogo entre el conocimiento popular y el conocimiento científico en pro de la solución y el crecimiento comunitario.

Un ejemplo adicional al sentido de comunidad y cómo ciertas prácticas contribuyen al mantenimiento de éste, pueden ser los funerales en una comunidad indígena de la Sierra Nororiental de Puebla. Partamos de una definición más de Sentido de comunidad, esta ocasión la de McMillan(1996) y McMillan y Chavis (1986) quienes definen el sentido de comunidad como el sentido que tienen los miembros de una comunidad de pertenecer, el sentimiento de que los miembros importan, una fe compartida de que las necesidades de los miembros serán atendidas mediante su compromiso de estar juntos. La ilustración de un funeral comunitario ofrece una imagen en la que los miembros muestran interés y dan importancia al hecho de morir. Cuando alguien fallece en el pueblo, los miembros de la comunidad asisten a “visitar” a los dolientes llevando consigo azúcar, café en polvo, velas, flores, pollos, pan, dinero, entre otros; con el objeto de ayudar materialmente a los familiares del fallecido. Con ellos pasan las dos noches que dura el velorio alrededor del cadáver, velas, flores, oraciones y cantos. Hombres y mujeres ayudan a barrer y limpiar la casa, a hacer tortillas, mole, café, matar y limpiar pollos para preparar comida para todos y todas, etc. Son los mismos miembros de la comunidad quienes asisten al panteón y realizan la fosa. Estas acciones proveen acompañamiento a los dolientes y como se ve, no existe momento alguno en donde los familiares tengan que pagar por servicios funerarios. Esto me hace pensar en el cuidado que se tienen los miembros de la comunidad unos a otros y haciendo sentir que importan. Además. alrededor del funeral existen creencias que ayudan a los familiares a cuidarse a sí mismos en el proceso del duelo. por ejemplo, se dice que la comida alrededor del evento es la “última” que el muerto ofrece por lo tanto no puede ser rechazada. Si pensamos en una viuda, ella y la comunidad asume que, a pesar de su dolor, no puede rechazar el “último” ofrecimiento que su marido le da y entonces: ella come y cuida de su propia salud. En en momento del sepelio cada cual toma un rol: hay quienes se ofrecen a cargar el ataúd, quienes acompañan de cerca a los familiares cercanos, quienes cargan las flores y las veladores, quienes llevan el incensario, quien hace los rezos, emerge el padrino de la cruz (padrino de muerte), aparece también la mujer que ofrece maíz sobre el ataúd y dentro de la casa para que no falte la comida posterior a la muerte, quienes colocan mazorcas en el lugar donde estuvo el ataúd para que no muera pronto alguien más de la misma casa. Acompañar en estos momentos difíciles a los miembros de la comunidad da la certeza de que cuando otras personas pasen por un mismo suceso, estarán acompañadas. En definitiva, hay una preocupación por que los dolientes no se sientan solos y que la comunidad resuelva el mayor numero de tareas por hacer.

Considero que existen muy diversas formas de construir y promover el sentido de comunidad. Primero asumiendo que las comunidades, poseen ya un sentido de pertenencia, en los que algunas veces explicitarlo, conocerlo y reconocerlo en el pueblo mismo, puede ayudar a su fortalecimiento. Por otro lado, en instituciones y grupos construidos no geográficamente sino por relaciones, se puede trabajar en las interacciones, en la identidad, en los compromisos y lazos de fraternidad, la satisfacción de necesidades mutuas, la consulta para la toma de decisiones, la unidad de grupo, el desarrollo de simbología compartida, el ofrecimiento de seguridad y apoyo, respeto, valores compartidos, popularidad, ayuda psicológica, establecimiento de eventos y fechas especiales, compartir alegrías y tristezas entre muchas otras.

En conclusión, en la praxis de la Psicología Comunitaria podemos ver en carne viva el sentido de comunidad en los ejemplos ofrecidos en torno a la fiesta del pueblo y un funeral en una comunidad indígena; sentido al que podemos no hacer caso omiso y con ello obtener una mejor partida al desarrollo de nuestros proyectos de intervención psicosocial siempre bajo la máxima “para, desde y con” la comunidad.